El cuidado del suelo, el uso de alternativas agroecológicas y la elaboración de productos con valor agregado son parte de los aprendizajes que se han impulsado durante 2026 en el Grupo de Extensión Tecnológica (GET) “Mujeres de la Tierra, Sembradoras de Esperanza”, una iniciativa liderada por la investigadora de INIA La Platina, Fabiola Sepúlveda Santibáñez.
El grupo inició sus actividades en marzo de 2025 y está conformado por 15 mujeres agricultoras de la comuna de Melipilla, cuyos sistemas productivos incluyen frutales, plantas medicinales, predios multirrubro y producciones destinadas al autoconsumo. Se trata del primer GET con enfoque de género en la región, cuyo propósito es empoderar a la mujer rural a través del fortalecimiento de las capacidades de mujeres vinculadas a la Agricultura Familiar Campesina.
Durante 2026, el programa de trabajo se ha construido a partir de las necesidades e intereses de las propias participantes, dando continuidad a los aprendizajes del primer año y profundizando su aplicación práctica en los sistemas productivos.
El programa de trabajo contempla actividades teóricas y prácticas en torno al cuidado del suelo y el manejo sustentable de los cultivos. Entre ellas se encuentran una capacitación sobre la interacción de los microorganismos del suelo, una visita técnica a una biofábrica de la Región de O’Higgins y un taller de elaboración de biopreparados.
Además, considera talleres sobre la elaboración de conservas y fermentados de frutas y verduras, la producción de hongos comestibles, el control biológico de plagas y la flora funcional, junto con la construcción de hoteles para insectos, estructuras que buscan atraer a insectos beneficiosos para los cultivos.
Respecto de los avances alcanzados, la investigadora destacó que este segundo año de trabajo ha permitido fortalecer el protagonismo y empoderamiento de las mujeres rurales, avanzando desde la entrega de conocimientos hacia un aprendizaje práctico y colaborativo.
“Hoy, las agricultoras no solo adquieren nuevos conocimientos, sino que experimentan, comparten saberes, evalúan alternativas y toman decisiones informadas para implementar en sus propios predios. Este proceso fortalece su autonomía, reconoce el valor de su experiencia y las posiciona como protagonistas de la transformación hacia una agricultura más sustentable”, señaló Sepúlveda.
Aprendizaje práctico y colaboración entre agricultoras
Una de las características del GET es que las actividades se desarrollan en los predios de las integrantes y mediante visitas técnicas, una metodología que permite relacionar los conocimientos abordados con las condiciones reales de cada sistema productivo.
Durante el primer año se trabajaron contenidos relacionados con la identificación y el manejo de enfermedades, la calidad del suelo, el control de insectos plaga y la agregación de valor. En esta segunda etapa, esos conocimientos se complementan con nuevas experiencias prácticas.
Junto con el fortalecimiento de sus capacidades técnicas, el proceso ha favorecido la colaboración y el intercambio entre las agricultoras, consolidando un espacio donde pueden compartir sus conocimientos, enfrentar desafíos comunes y explorar alternativas según sus realidades productivas.
Con ejecución proyectada hasta marzo de 2028, la iniciativa continuará promoviendo la incorporación de prácticas sustentables y, evaluando su aplicación en los predios, con el propósito de fortalecer las capacidades de las participantes y avanzar hacia sistemas productivos más diversificados.
La directora regional del INIA La Platina, Cristina Vergara Hinostroza, destacó la importancia del trabajo en terreno para acercar la I+D a las necesidades de los agricultores y promover soluciones pertinentes a sus realidades productivas. “A través de los GET, promovemos un aprendizaje práctico y colaborativo, que contribuye al fortalecimiento de sus capacidades y al desarrollo de sistemas productivos más sustentables”, enfatizó.














