La herramienta permitirá acceder a información climática en tiempo real para apoyar la toma de decisiones de agricultores, ganaderos y operadores turísticos de la zona cordillerana.
Ya se encuentra operativa en la comuna de Lonquimay la nueva estación meteorológica automática “Lago Icalma”, una herramienta tecnológica impulsada por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), a través de su Centro de Investigación INIA Carillanca en La Araucanía y el soporte del área de Agrometeorología, con la colaboración del Laboratorio de Ciencias del Riego. También cuenta con el apoyo del proyecto “Ganadería climáticamente inteligente en comunidades Mapuche de Argentina y Chile”, financiado por FONTAGRO y el Gobierno de Nueva Zelanda, y que es ejecutado por INIA.
La implementación de esta estación representa un importante avance para el monitoreo climático de la zona cordillerana, considerada estratégica debido a las particulares condiciones meteorológicas que afectan a las comunidades locales y a las actividades productivas y turísticas del territorio.
El equipo permitirá que agricultores, ganaderos, equipos técnicos y operadores turísticos accedan gratuitamente a datos climáticos precisos y en tiempo real mediante la plataforma Agrometeorología INIA. La información se actualiza cada 15 minutos y puede visualizarse o descargarse en formato Excel.
Se encuentra ubicada a 1.167 metros sobre el nivel del mar, en la cuenca del Lago Icalma, en el predio de Zoila Bizama y José Melo. Allí, la estación captura información específica del microclima de la cordillera de Lonquimay, una zona donde los modelos regionales suelen subestimar fenómenos como heladas, fuertes vientos y cambios bruscos de temperatura. “Entre las variables que registra la estación se encuentran temperatura, humedad relativa, precipitaciones, evapotranspiración, velocidad y dirección del viento, radiación solar y horas frío, entre otras. Estos antecedentes son fundamentales para optimizar el uso del agua en riego, planificar siembras y cosechas, mejorar el manejo ganadero y fortalecer la prevención de riesgos asociados a eventos climáticos extremos. Además, la importancia de esta herramienta radica en que entrega información local y específica de una zona cordillerana donde las condiciones climáticas pueden variar drásticamente en pocas horas. Contar con datos reales y actualizados permitirá a las comunidades anticiparse a heladas, nevazones, fuertes vientos o cambios bruscos de temperatura, mejorando la toma de decisiones y reduciendo riesgos productivos y económicos”, dijo Héctor Pauchard, profesional de INIA Carillanca a cargo de las estaciones metereológicas.
Se informó también que esta estación contribuirá al desarrollo de una agricultura y ganadería más resilientes frente al cambio climático, favoreciendo una gestión más eficiente de los recursos hídricos y una mejor planificación territorial. Del mismo modo, el acceso abierto a la información fortalecerá el trabajo de investigadores, asesores técnicos y servicios públicos, aportando evidencia para futuras estrategias de adaptación climática en territorios de montaña.
Asimismo, la herramienta tendrá un impacto positivo en el turismo de montaña, ya que permitirá contar con información más precisa para planificar actividades y reforzar la seguridad de visitantes y comunidades.
Desde INIA destacaron que esta iniciativa contribuye a reducir brechas de información climática en sectores de alta variabilidad ambiental, fortaleciendo la adaptación al cambio climático y promoviendo una gestión más eficiente y sostenible de los recursos naturales en territorios cordilleranos.









