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Agricultura regenerativa busca fortalecer la sostenibilidad de la cadena salmonera chilena

Multi X, BioMar, INIA y la Cooperativa Agrícola de Granos impulsan un piloto pionero en las regiones de Los Ríos y Los Lagos para evaluar el potencial de cultivos regenerativos como fuente de ingredientes vegetales para la alimentación de salmones.

Una innovadora alianza entre la agricultura y la salmonicultura comenzó a desarrollarse en el sur de Chile. Multi X, BioMar, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y la Cooperativa Agrícola de Granos pusieron en marcha el primer piloto nacional de agricultura regenerativa orientado a fortalecer la cadena de valor de la industria salmonera mediante la producción sostenible de ingredientes vegetales.

La iniciativa se ejecutará durante 24 meses en las regiones de Los Ríos y Los Lagos, donde se evaluarán prácticas de agricultura regenerativa en cultivos de trigo y arveja, materias primas estratégicas para la elaboración de alimentos para salmón. El proyecto considera investigación aplicada, transferencia tecnológica y un seguimiento científico para medir impactos en biodiversidad, salud del suelo, productividad y resiliencia de los sistemas agrícolas.

Esta experiencia inédita en Chile reúne a la investigación pública, el sector privado y los productores agrícolas con el propósito de generar conocimiento para dos actividades productivas estrechamente vinculadas. INIA liderará la ejecución técnica del proyecto, mientras que la Cooperativa Agrícola de Granos coordinará la implementación en terreno junto a sus 14 cooperados.

“La agricultura cumple un rol estratégico en el abastecimiento de insumos para la producción de alimentos para salmones. El aporte del INIA está en poner a disposición sus variedades de trigo y arveja y generar la base científica y tecnológica para producirlas de manera sostenible y competitiva, bajo principios de agricultura regenerativa, evaluando su productividad, calidad, impacto sobre los suelos, huella ambiental y rentabilidad para los agricultores, y determinando su aptitud como materias primas para la industria salmonera. Con ello, INIA busca conectar la producción agrícola nacional con una industria estratégica para Chile y a generar evidencia para escalar este modelo en el sur del país”, señaló la Dra. María Teresa Pino, directora nacional (s) de INIA.

El proyecto también contempla un análisis comparado de experiencias internacionales que permitirá establecer indicadores de biodiversidad, regeneración y desempeño ambiental, generando información relevante para futuras decisiones tanto de la industria como del sector financiero.

Michael Adler, gerente técnico de BioMar y responsable del proyecto, explica que “explorar los beneficios de la agricultura regenerativa representa una alternativa sostenible frente al agotamiento de los suelos. Nuestro propósito es generar evidencia científica que permita evaluar estas prácticas y facilitar su transferencia tecnológica hacia los productores, contribuyendo a una salmonicultura más sostenible desde el origen de sus ingredientes”.

Por su parte, Francisco Lobos, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Multi X, destaca que “uno de nuestros principales compromisos es fortalecer una cadena de valor cada vez más sostenible, impulsando la economía circular y el desarrollo de proveedores locales. Este proyecto permitirá generar conocimiento aplicado sobre agricultura regenerativa y fortalecer la integración entre la agricultura chilena y la salmonicultura, creando valor para ambos sectores”.

Desde la perspectiva de los productores, Mauricio Magnasco, gerente general de la Cooperativa Agrícola de Granos, señala que “para la agricultura nacional es fundamental construir relaciones de confianza con industrias tan exigentes como la salmonicultura. Este proyecto permitirá medir objetivamente cómo estamos produciendo y abrir oportunidades para seguir mejorando nuestros estándares productivos y ambientales”.

Claudia Osorio, investigadora de INIA Carillanca a cargo del desarrollo del piloto, indica que “se propone un modelo de evaluación que promueva el fortalecimiento de la biodiversidad en la agroindustria y la cadena de valor en la salmonicultura chilena, mediante prácticas responsables e integradas que mejoren la resiliencia ecológica, optimizando el uso de recursos naturales y activando la protección de sistemas productivos que proveen insumos nutricionales como materias primas específicas para la salmonicultura chilena, para abastecer con mejores insumos y con una mirada de futuro a la salmonicultura nacional”.

El piloto considera el análisis de parámetros clave relacionados con la salud y sanidad del suelo, junto con la aplicación de estrategias orientadas a la regeneración de los sistemas productivos. Durante septiembre de este año se entregará un diagnóstico inicial a las instituciones participantes, mientras que los primeros resultados estarán disponibles en marzo de 2027.

De validarse los resultados esperados, la iniciativa podría escalar progresivamente a cerca de 20 mil hectáreas pertenecientes a agricultores de la Cooperativa Agrícola de Granos, ampliando significativamente su impacto en la producción de ingredientes vegetales para la salmonicultura y contribuyendo a la restauración de los suelos, el aumento de la biodiversidad y la resiliencia frente al cambio climático. Más allá de sus resultados técnicos, el proyecto representa una oportunidad para fortalecer la sostenibilidad de la producción de alimentos en Chile, promoviendo una mayor integración entre ciencia, innovación y colaboración público-privada para enfrentar los desafíos ambientales y productivos del futuro.