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Consolidan el puente entre la agricultura y la salmonicultura

La agroacuicultura continúa consolidándose en el sur de Chile gracias al trabajo desarrollado por el Programa Tecnológico para la Producción Local de Insumos Nutricionales Vegetales para la Acuicultura (PTEC-INVA), iniciativa impulsada por Corfo, liderada por Salmones Antártica y ejecutada junto a INIA, Agrotop, la Universidad de Chile, la Universidad Católica de Temuco, CeTA y VeHiCe. En este contexto, el Centro Regional de Investigación INIA Carillanca fue sede de la Jornada Técnica “Desafíos y Proyecciones del Cultivo de Lupino en La Araucanía”, instancia que reunió a productores, académicos, representantes de la industria y autoridades para analizar el potencial del lupino como insumo para la salmonicultura.

La actividad confirmó el creciente interés del sector agrícola por integrarse a la cadena de valor de la industria salmonicultora. Al cierre de la jornada, el director regional de Corfo La Araucanía, Henry Leal Bizama, destacó la alta participación de agricultores, gremios e instituciones vinculadas al programa, señalando que la región cuenta con cerca de 17 mil hectáreas de lupino y que el desafío es agregar valor mediante investigación, tecnología y conocimiento para aumentar la productividad y rentabilidad del cultivo. Asimismo, enfatizó la importancia de la articulación entre el Estado, la academia y el sector privado para generar oportunidades de desarrollo para los agricultores.

En la misma línea, el director regional de INIA en La Araucanía, Dr. Fernando Ortega Klose, calificó la jornada como muy positiva, destacando el interés demostrado por los productores y el potencial de la región para producir materias primas destinadas a la industria salmonicultora. El investigador resaltó además el aporte del INIA durante los casi cinco años de ejecución del PTEC-INVA, período en el cual la institución desarrolló investigaciones agronómicas y validaciones en terreno que hoy permiten fortalecer la articulación entre productores e industria.

Del conocimiento agronómico a la demanda industrial

Las exposiciones permitieron abordar el cultivo desde distintas perspectivas. Erik von Baer presentó una revisión histórica del desarrollo del lupino en Chile y destacó su capacidad para fijar nitrógeno y mejorar la disponibilidad de fósforo en el suelo, atributos que lo convierten en una alternativa relevante para la agricultura regional. Además, señaló el potencial de compuestos presentes en sus semillas para futuras aplicaciones nutricionales.

Por su parte, Maribel Moraga, jefa de Control de Calidad de Salmones Antártica, explicó el creciente interés de la industria acuícola por ingredientes vegetales funcionales que permitan complementar y sustituir parcialmente insumos tradicionales utilizados en la elaboración de alimentos para salmónidos. La profesional detalló los estándares de calidad requeridos para incorporar lupino en las dietas acuícolas, destacando especialmente la importancia de controlar los niveles de alcaloides y garantizar la calidad de la materia prima.

Desde la mirada industrial, Ricardo Anríquez, de Empresas Agrotop, expuso sobre los distintos usos del lupino dulce en alimentación humana y animal, además de presentar antecedentes que muestran un mercado en crecimiento. Según explicó, el interés existente permitiría incluso duplicar la producción nacional en el corto plazo mediante nuevas variedades y mejores prácticas agronómicas. A ello se sumaron los antecedentes entregados por Juan Carlos García Diez, de la Universidad de La Frontera, quien abordó los avances regionales y los desafíos pendientes para consolidar el cultivo en la zona.

La jornada concluyó con una visita a la planta de procesamiento de Granotop, en Lautaro, donde los asistentes conocieron el proceso de industrialización del lupino dulce, desde la recepción y control de calidad del grano hasta la elaboración de productos destinados a la alimentación de salmones, truchas, aves y ganado lechero. La actividad permitió visualizar de manera concreta cómo la investigación agrícola puede transformarse en una oportunidad productiva vinculada directamente a la acuicultura.

Una alianza que proyecta nuevas oportunidades

La Jornada Técnica del Lupino forma parte de una estrategia más amplia desarrollada por el PTEC-INVA para fortalecer el vínculo entre agricultura y acuicultura. Durante los últimos meses se han realizado encuentros entre Corfo, Salmones Antártica, Socabio y otras instituciones, con el propósito de consolidar espacios de coordinación que permitan proyectar este trabajo más allá de la duración formal del programa.

El próximo paso será el “Encuentro de Vinculación y Negocios Agrícola–Salmonicultor: Reconversión Productiva e Integración para el Desarrollo Regional”, que se desarrollará en Los Ángeles. La actividad surge en un contexto marcado por la crisis generada tras el cierre de operaciones de Iansa como poder comprador de remolacha, situación que ha afectado a productores de las regiones del Maule, Ñuble y Biobío. Frente a este escenario, Corfo Biobío, Salmones Antártica, Socabio, Codesser y SalmonChile buscan generar alternativas de reconversión productiva vinculadas a la demanda de insumos vegetales para la acuicultura.

De esta manera, la experiencia desarrollada con el lupino en La Araucanía se proyecta como un modelo para ampliar las oportunidades productivas de la agricultura del centro-sur de Chile. El objetivo es que las alianzas construidas entre el sector público, la academia y la industria permitan consolidar una nueva cadena de valor capaz de generar beneficios tanto para los agricultores como para la salmonicultura nacional.