La investigadora de INIA La Platina, Cecilia Peppi, participó como expositora en un encuentro organizado por Red Agrícola en Perú, donde presentó la charla Cómo optimizar la decisión de cosecha en uva de mesa.
En la instancia, Peppi abordó como definir el momento adecuado para cosechar una fruta que cumpla con los estándares de calidad exigidos por los mercados y consumidores, uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente la industria frutícola.
Durante su presentación, la especialista explicó que la decisión de cosecha en uva de mesa es un proceso complejo que va mucho más allá de la medición de azúcares o sólidos solubles, indicador que históricamente ha sido la principal referencia para determinar la madurez de la fruta.
Actualmente, también se consideran atributos como el color y, en cierta medida, la firmeza, aunque aún existen desafíos para contar con herramientas objetivas que permitan establecer parámetros generalizables entre variedades y condiciones productivas.
Asimismo, señaló que existen otros factores que pueden complementar la toma de decisiones, como la acidez, cuyo comportamiento está determinado tanto por la genética de cada variedad como por las condiciones climáticas y de manejo. En este sentido, destacó que la cosecha debe ser entendida como una decisión integral, donde convergen aspectos productivos, comerciales y operacionales.
“La cosecha de uva de mesa debe integrar objetivos productivos, como el rendimiento y el calibre; comerciales, relacionados con el momento de cosecha, los costos y la oferta disponible; y operacionales, vinculados a la logística. El desafío es optimizar todos estos factores de manera conjunta para lograr fruta con buen sabor, calidad y potencial de postcosecha”, explicó la investigadora.
La exposición también abordó cómo variables como el clima, la genética, el manejo agronómico, la carga frutal, la nutrición y el riego influyen en atributos fundamentales para la calidad final de la fruta. Estos factores adquieren una relevancia creciente en un escenario marcado por la variabilidad climática, nuevas exigencias de los mercados y la necesidad de mantener la competitividad del sector.









