La actividad, desarrollada por especialistas de INIA La Platina en el marco de un proyecto financiado por el Gobierno Regional de O’Higgins, combinó talleres teóricos y prácticos para acercar a los estudiantes del Liceo Agrícola El Carmen de San Fernando a las principales enfermedades fungosas que afectan a los frutales de carozo y a las nuevas tecnologías para su detección.
La actividad liderada por la investigadora Fabiola Altimira, se desarrolló en el marco del proyecto Transferencia de sistema de detección y alerta en tiempo real para el control preventivo y oportuno de las principales enfermedades fungosas de madera que afectan a los frutales de carozo, una iniciativa financiada por el Gobierno Regional de O’Higgins.
Durante las jornadas, los estudiantes aprendieron a reconocer los signos y síntomas asociados a las enfermedades fungosas de la madera, conocieron el impacto que estos patógenos generan en los huertos productivos y se familiarizaron con distintas herramientas de detección molecular.
Asimismo, pudieron conocer los sistemas de monitoreo de esporas que permiten generar estrategias de manejo orientadas a disminuir la presencia de estos hongos durante los períodos de mayor susceptibilidad de los frutales.
La actividad contó con la participación de los investigadores y profesionales de INIA La Platina Soledad Sánchez, Francisca Lyng, Nallatt Ocarez, Nilo Mejía, José Lagos, Eduardo Tapia y Fabiola Altimira, quienes abordaron las distintas temáticas desde sus respectivas áreas de especialización.
Por su parte, la investigadora Altimira, destacó la relevancia de acercar estos conocimientos a las nuevas generaciones de técnicos agrícolas “ya que muchas veces se confunden con cáncer bacterial, lo que puede derivar en prácticas que no son idóneas para su control”, explicó.
“Estos talleres permiten que los estudiantes conozcan la tecnología de detección de hongos de madera que se está validando en el proyecto y así se familiaricen con su uso y aplicaciones”.
Asimismo, los estudiantes valoraron la instancia, destacando que la actividad les permitió conocer tanto los aspectos teóricos como científicos relacionados con el trabajo de laboratorio, así como también, señalaron que la “estas capacitaciones nos ayudan a adquirir conocimientos que más adelante podremos aplicar en trabajos prácticos de biología o química”.








