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Desarrollan métodos de conservación para la luma del norte, una de las especies más amenazadas de Chile

La investigación logró conservar mediante una innovadora técnica de crecimiento lento in vitro material vegetal de la luma del norte (Legrandia concinna), una especie endémica con menos de 800 individuos maduros en estado silvestre, considerada una de las especies vegetales más amenazadas de Chile.

El estudio realizado por Ana Fernández, Marlene Gebauer y Samuel Contreras, de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales de la Pontificia Universidad Católica, junto a Pedro León-Lobos, investigador del Centro Regional de Investigación INIA La Platina, logró establecer el primer protocolo de conservación in vitro mediante crecimiento lento para Legrandia concinna, conocida comúnmente como luma del norte, considerada la mirtácea más rara y amenazada del país.

La luma del norte es una especie endémica de los bosques templados de Chile que actualmente enfrenta un alto riesgo de desaparición debido a la fragmentación de su hábitat, los incendios forestales, el cambio de uso de suelo, la expansión agrícola y otras presiones antrópicas.

Se estima que existen menos de 800 individuos maduros distribuidos en poblaciones altamente fragmentadas, razón por la cual está clasificada En Peligro tanto por el Reglamento de Clasificación de Especies del Ministerio del Medio Ambiente como por la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Uno de los principales desafíos para su conservación es que sus semillas son sensibles a la desecación, por lo que no pueden almacenarse en bancos de semillas convencionales. Además, el gran tamaño de sus embriones dificulta la aplicación de técnicas de criopreservación, limitando las alternativas disponibles para preservar su material genético a largo plazo.

Frente a este escenario, el equipo de investigación evaluó una estrategia de conservación ex situ basada en el crecimiento lento in vitro, una técnica que permite disminuir la actividad metabólica de los tejidos vegetales mediante el control de factores como la temperatura, la luz y la disponibilidad de oxígeno.

Para ello, los investigadores analizaron distintas combinaciones de temperatura, condiciones de luz y cobertura con aceite mineral, este último utilizado para restringir la disponibilidad de oxígeno y ralentizar el metabolismo de los brotes.

Los resultados demostraron que es posible conservar material vegetal de Legrandia concinna durante un año completo sin necesidad de realizar subcultivos frecuentes.

Frente a eso los investigadores señalan que este avance constituye una herramienta concreta para la conservación de especies vegetales excepcionales, es decir, aquellas cuyas semillas no pueden ser preservadas mediante métodos tradicionales.

Lo anterior, también permite reducir significativamente los costos y el manejo asociado a la conservación in vitro, al extender los períodos de almacenamiento desde pocas semanas hasta un año completo. El protocolo permitiría resguardar material genético de la especie en bancos de conservación especializados, facilitando futuros programas de restauración, investigación y recuperación de poblaciones naturales.