La actividad organizada por el Gobierno Regional e INIA Carillanca, a través del programa Araucanía Frutícola, presentó alternativas productivas orientadas a extender la cosecha, mejorar la calidad de fruta y fortalecer la competitividad del rubro regional.
Cerca de un centenar de productores, asesores, profesionales y equipos técnicos participaron en un día de campo organizado por el Gobierno Regional e INIA Carillanca, mediante el programa Araucanía Frutícola, instancia orientada a difundir avances asociados al cultivo de variedades de frambuesa Santa bajo sistemas de cobertura, como una alternativa para extender la cosecha y potenciar el desarrollo frutícola en La Araucanía. La actividad reunió a distintos actores del sector en torno al intercambio de experiencias y transferencia tecnológica, abordando estrategias vinculadas a productividad, manejo agronómico y adaptación de los sistemas productivos frente a los desafíos climáticos.
En un contexto marcado por el cambio climático, la fruticultura en el sur de Chile surge como una oportunidad estratégica para el desarrollo agrícola, considerando las ventajas comparativas que ofrecen regiones como La Araucanía en disponibilidad hídrica, condiciones agroclimáticas y potencial de diversificación productiva. En este escenario, la incorporación de nuevas tecnologías y sistemas de manejo adquiere especial relevancia para fortalecer una producción más resiliente, eficiente y competitiva.
Durante la jornada técnica se presentaron experiencias, avances y resultados asociados a la evaluación de variedades de frambuesa bajo cobertura, una tecnología que permite mejorar la calidad de fruta, reducir riesgos productivos y ampliar las ventanas de comercialización mediante la extensión de los períodos de cosecha.
Expositores
Abel González, profesional de INIA Carillanca y director del programa Araucanía Frutícola, destacó el potencial de estos sistemas para el futuro del rubro. “La implementación de sistemas bajo cobertura representa una alternativa concreta para avanzar hacia una agricultura más eficiente, resiliente y competitiva, permitiendo mejorar la calidad de fruta, extender períodos de cosecha y disminuir riesgos asociados a las condiciones climáticas”, indicó.
Por su parte, la profesional de INIA Iverly Romero, especialista en postcosecha, entregó resultados sobre el efecto de distintas coberturas en el cultivo de frambuesa y su influencia en la oportunidad de cosecha y la calidad de la fruta. “Las evaluaciones desarrolladas mostraron que estos sistemas modifican el microclima, disminuyendo el efecto de la lluvia y alterando la radiación disponible. Asimismo, se analizaron distintos parámetros de calidad en diversas variedades. Los resultados evidencian que las coberturas pueden extender las oportunidades de cosecha y reducir riesgos climáticos, aunque su efecto depende de la variedad y de los objetivos productivos de cada agricultor”, explicó.
El Ingeniero Agrónomo Gabriel Neumann presentó además los resultados de una evaluación económica orientada a determinar la rentabilidad de la producción de frambuesas bajo techo en condiciones de La Araucanía. “Los análisis realizados muestran que los sistemas de cobertura pueden incrementar significativamente los rendimientos y mejorar la calidad de la fruta; sin embargo su rentabilidad está asociada al nivel productivo alcanzado y al costo de inversión. Entre las alternativas evaluadas, las cubiertas de LDPE destacaron por presentar una mejor relación costo-beneficio. Estos resultados corresponden a una primera aproximación basada en una temporada de evaluación, por lo que continuaremos generando información para validar su comportamiento en el tiempo”, explicó.
Desde el Gobierno Regional señalaron que iniciativas como ésta contribuyen directamente al fortalecimiento y diversificación de la matriz productiva de La Araucanía, promoviendo nuevas oportunidades para productores frutícolas e impulsando la innovación tecnológica como herramienta para enfrentar los nuevos escenarios del agro. Asimismo, destacaron que el desarrollo de una fruticultura regional con mayor valor agregado y proyección comercial resulta clave para aprovechar las oportunidades que ofrece el sur de Chile frente a los efectos del cambio climático, consolidando sistemas productivos más sostenibles y adaptados a las nuevas exigencias de los mercados.
La actividad se enmarca en las acciones del programa Araucanía Frutícola, iniciativa impulsada por el Gobierno Regional e INIA Carillanca para fortalecer el desarrollo del sector mediante investigación aplicada, transferencia tecnológica y generación de capacidades orientadas a una fruticultura moderna y sostenible.









