En Seminario Internacional Blueberries 2026 – versión XL Chile, la institución relevó los desafíos para sostener la competitividad del sector.
Santiago, 16 de abril de 2026.- El aumento de la competencia internacional y las mayores exigencias de los mercados están marcando un punto de inflexión para la industria del arándano en Chile. Ese fue uno de los ejes abordados en el Seminario Internacional Blueberries 2026 – versión XL Chile, instancia en la que el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) participó con foco en los desafíos de la competitividad sectorial.
La apertura del encuentro estuvo a cargo de la subdirectora nacional de I+D de INIA, María Teresa Pino, junto a María Sofía Silva, directora regional de ProChile O’Higgins, y el asesor internacional Jorge Esquivel, quienes coincidieron en la necesidad de avanzar en adaptación productiva frente a un escenario más exigente.
Durante su intervención, Pino planteó que el país enfrenta un cambio estructural en su forma de competir. “Hoy Chile no compite por volumen ni por costo, sino por sofisticación, calidad y confiabilidad”, afirmó. La autoridad agregó que el posicionamiento del arándano chileno ha estado históricamente vinculado al desarrollo de conocimiento. “El desarrollo del arándano en Chile ha estado acompañado desde sus inicios por investigación, desde la introducción de variedades hasta la postcosecha”, señaló.
En ese contexto, advirtió que uno de los principales desafíos es acelerar los procesos de reconversión. “Si queremos mantener competitividad, la reconversión varietal debe avanzar con mayor decisión, incorporando genética de alto nivel”, indicó. Asimismo, subrayó la necesidad de avanzar en eficiencia productiva. “El desafío hoy no es solo producir más, sino producir mejor: con mayor eficiencia, precisión y uso inteligente de los recursos”, sostuvo.
Otro de los ejes planteados fue la diferenciación de la oferta. “No basta con llegar a los mercados, debemos hacerlo con atributos claros y consistentes que nos permitan distinguirnos”, agregó. En materia de innovación, destacó el rol de la postcosecha. “Ha sido clave para el
posicionamiento de Chile y hoy seguimos avanzando en soluciones que permitan asegurar mejor calidad en destino”, afirmó.
La participación de INIA en el seminario incluyó además la presencia de su equipo regional y un stand institucional, donde se presentaron avances en investigación aplicada, postcosecha y herramientas de agricultura digital. Finalmente, Pino relevó la importancia de la colaboración entre actores del sector. “El desarrollo de esta industria ha sido posible gracias a una articulación efectiva entre el mundo público y privado”, indicó, agregando que “el futuro del arándano en Chile depende de nuestra capacidad de innovar, diferenciarnos y trabajar de manera articulada”.









