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INIA realizó día de campo para fortalecer la genética ovina en Aysén

Productores ovinos participaron en un día de campo organizado por INIA Tamel Aike en el predio Santa Elisa, de la familia Águila, en el sector Pangal Bajo, comuna de Aysén, para conocer en terreno el proyecto “Estrategia de resiliencia para producción ovina de Aysén: Modernización de la base genética”.

La iniciativa es financiada con el Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD) del Gobierno Regional, con apoyo de la Seremi de Agricultura de Aysén, la Sociedad Comercializadora Corriedale Aysén Ltda. (CoAysén) y Ganadera Ñirehuao SpA.

“Hemos venido a realizar un día de campo para dar a conocer el trabajo que se está desarrollando en este predio en materia de genética ovina. Aquí se está incorporando la raza Border Leicester a través de un programa FRPD, financiado por el Gobierno Regional de Aysén y su Consejo. Hemos podido ver en terreno cómo la genética está llegando a los campos y contribuyendo a mejorar la prolificidad de las ovejas, con una mayor producción y mejores resultados de parición para esta temporada”, señaló Camila Reyes, directora de INIA Tamel Aike.

El predio participa en la iniciativa con un rebaño de 40 hembras híbridas de Corriedale, las que fueron inseminadas esta temporada con semen fresco de Border Leicester, con repaso de un carnero de la misma raza. El trabajo busca fortalecer las aptitudes maternas y el potencial de prolificidad del rebaño, para mejorar la producción de corderos mediante un manejo acorde con sus mayores requerimientos.

El delegado presidencial provincial de Aysén, Eligio Montecinos, valoró el trabajo que realiza INIA del Ministerio de Agricultura junto a los productores.

“Ha sido una actividad muy ilustrativa y felicito a la institución, porque de alguna manera se está mejorando la raza y la producción ovina en Puerto Aysén. Hace falta genética y apoyo a los agricultores de escasos recursos, a los productores de INDAP básicamente. Es importante que estas instituciones se desplieguen en la comunidad y acompañen a quienes necesitan mejorar su producción”, sostuvo.

Además, el proyecto contempla asesoría técnica en alimentación, sanidad, infraestructura y manejo durante la parición, con seguimiento a los corderos, controles de peso al nacimiento y a los 30 días, para generar información que permita evaluar el desempeño de los animales y orientar las decisiones de manejo.

Para el productor Alberto Chávez, sobrino de Pedro Águila, propietario del predio, contar con asesoría técnica es fundamental para mejorar el manejo de los rebaños y reducir las pérdidas de corderos.

“Todo este asesoramiento de INIA ha sido muy importante, porque nos ha ayudado a prevenir esa disminución en la producción que tenemos nosotros, que somos productores a baja escala. El objetivo es mejorar la calidad y sumarse a los avances que hay actualmente, para tener una mejor calidad en la producción ovina”, señaló.

Renovar la base genética regional

La iniciativa busca ampliar las alternativas genéticas para los productores ovinos de Aysén y evaluar su adaptación a las distintas condiciones agroclimáticas de la región. En un contexto de menores precios de la lana, la producción de carne adquiere mayor relevancia para los ingresos de los productores, lo que refuerza la necesidad de mejorar la productividad de los rebaños.

“Lo que busca este proyecto es renovar las líneas genéticas que se están trabajando en la Región de Aysén, evaluarlas y validarlas en distintos territorios y, por supuesto, desarrollar una labor importante de difusión y transferencia”, explicó Marilyn Tapia, investigadora de INIA Tamel Aike y directora de la iniciativa.

El proyecto considera un período de ejecución de 24 meses en las comunas de Coyhaique, Aysén y Cochrane, con 18 rebaños abordados en forma directa y 72 rebaños alcanzados mediante actividades de difusión y transferencia, ampliando el alcance de los resultados y las recomendaciones técnicas.

Entre sus componentes, contempla la incorporación de genética Katahdin, reconocida por sus aptitudes maternas, prolificidad,  orientada a reducir la dependencia del manejo de esquila. También, el uso de biotecnologías reproductivas, además de tres unidades demostrativas ubicadas en zonas de estepa, intermedia y húmeda.