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La Araucanía avanza hacia una agricultura más sustentable con más de 100 agricultores en proceso de transición agroecológica

En un escenario agrícola cada vez más desafiante, marcado por la variabilidad climática, la escasez hídrica y la necesidad de sistemas productivos más resilientes, la Región de La Araucanía está dando pasos concretos hacia una transformación en la forma de producir alimentos. A través del programa “Transición a la Agricultura Sostenible” (TAS), impulsado por el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) en convenio con el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), más de un centenar de agricultores y agricultoras ya se encuentran avanzando en un proceso de cambio hacia sistemas productivos de base agroecológica.

La iniciativa, desarrollada actualmente en 13 comunas de la región, distribuidas en territorios de la costa, el valle y la precordillera, ha permitido abordar la diversidad productiva y ambiental característica de La Araucanía. En total, 111 agricultores forman parte de este proceso, el cual se distingue por su enfoque predial y personalizado centrados en la realidad específica de cada unidad productiva.

El programa se basa en una secuencia de acciones partiendo con la realización inicial de diagnósticos prediales integrales basados en el Manual de Transición Agroecológica para la Agricultura Familiar Campesina, donde se evalúan aspectos clave como la calidad del suelo, la fitosanidad de los cultivos, la disponibilidad de agua, la biodiversidad y el nivel de articulación organizacional de los agricultores. Dicho análisis permite identificar brechas concretas y, a partir de ellas, diseñar planes de transición predial ajustados a las condiciones productivas, sociales y culturales de cada agricultor. De esta forma, la transición no se plantea como un modelo único, sino como un proceso gradual, dinámico y participativo.

Primeros resultados

Los primeros resultados evidencian que la agricultura familiar campesina (AFC) de la región ya cuenta con una base relevante sobre la cual avanzar. En términos generales, se observan fortalezas importantes en la sanidad de los cultivos y en la calidad de los suelos, reflejando un conocimiento práctico por parte de los agricultores. Sin embargo, también se han identificado desafíos significativos, particularmente en el manejo ecológico del suelo, la disponibilidad de agua y la participación en organizaciones agroecológicas en espacios locales o cadenas comerciales, aspectos que resultan fundamentales para consolidar procesos de transición en el mediano y largo plazo.

Uno de los elementos más relevantes del programa es que reconoce la transición agroecológica como un proceso progresivo. Actualmente, la mayoría de los agricultores participantes se encuentra en una etapa intermedia, caracterizada por la sustitución de insumos convencionales por alternativas biológicas y rediseño de sus sistemas productivos, incorporando principios agroecológicos de manera más estructural en su unidad predial.

El programa TAS no solo contempla asesoría técnica, sino también apoyo concreto a través de planes de inversión predial, los cuales incluyen insumos para la elaboración de biopreparados, herramientas agrícolas, sistemas de riego y almacenamiento de agua, además de semillas e insumos de origen orgánico. Esta combinación entre conocimiento técnico y apoyo material permite que los agricultores puedan implementar cambios reales en sus predios, fortaleciendo su autonomía productiva y reduciendo la dependencia de insumos externos.

Desde el equipo técnico que ejecuta el programa en terreno, destacan la importancia del acompañamiento directo a los agricultores. “Este no es un programa que entregue recetas. Lo que hacemos es trabajar junto a cada agricultor, entender su realidad y diseñar en conjunto un sistema productivo más sustentable. A través de las visitas prediales y las capacitaciones, buscamos que los cambios sean reales, aplicables y que se mantengan en el tiempo”, señala Danilo Matamala, ingeniero agrónomo, encargado de las asesorías técnicas del programa TAS en las comunas de Collipulli, Ercilla, Victoria y Traiguén.

En este proceso, la experiencia de los propios agricultores ha sido clave para comprender el impacto del programa en terreno. Los participantes del programa TAS en la Región de La Araucanía, destacan la importancia de contar con acompañamiento técnico y herramientas concretas para avanzar hacia una producción más sustentable que permita mejorar los ingresos familiares a la vez que sostenga una agricultura que pueda perdurar en el tiempo, que represente una visión productiva y que garantice sustentabilidad de todos los recursos del agroecosistema.

Otro aspecto destacable es el perfil de los beneficiarios. La mayoría corresponde a mujeres rurales (sobre el 70 %), con una importante participación de jóvenes agricultores y una fuerte presencia de productores pertenecientes a pueblos originarios, especialmente Mapuche. Esto posiciona al programa no solo como una herramienta productiva, sino también como una estrategia de desarrollo territorial que reconoce y valora la identidad cultural, el conocimiento ancestral y entiende el contexto productivo de la región. Más allá de la incorporación de prácticas específicas, el TAS propone un cambio de enfoque, pasando desde modelos dependientes de insumos externos hacia sistemas basados en procesos ecológicos, diversificación productiva y fortalecimiento de los conocimientos y las capacidades locales.

“Si bien los avances iniciales son significativos, el desafío hacia adelante será consolidar estos procesos y mejorar indicadores, especialmente en lo que respecta al rediseño integral de los agroecosistemas y la articulación de los agricultores en redes territoriales que permitan mejorar la comercialización de productos agroecológicos. En este sentido, la experiencia que se está desarrollando en La Araucanía no solo representa una oportunidad para los agricultores participantes, sino también un referente para la transformación de la agricultura en otros territorios del país”, dijo finalmente Manuel Vial, profesional INIA encargado del programa en La Araucanía.