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INIA desarrolla días de campo en Chiloé para reducir el uso de plaguicidas químicos en el cultivo de papa

Las dos jornadas desarrolladas en INIA Butalcura y Punahuel, en Dalcahue, refuerzan el compromiso de INIA con una agricultura más segura y sustentable, promoviendo el uso eficiente de plaguicidas, bioplaguicidas y variedades resistentes, en el marco de una colaboración científica internacional de alto nivel.

Con una amplia participación de agricultores, agricultoras, asesores técnicos y especialistas nacionales e internacionales, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) desarrolló dos jornadas de transferencia tecnológica en la provincia de Chiloé, orientadas a la reducción del uso de plaguicidas químicos en el cultivo de papa, rubro estratégico para la seguridad alimentaria y la economía local del archipiélago.

Las actividades se realizaron en dos puntos del territorio: el Centro Experimental INIA Butalcura y el sector de Punahuel, ambos en la comuna de Dalcahue, en el marco de un proyecto financiado por la Fundación Croda del Reino Unido, ejecutado por INIA a nivel nacional en colaboración con el Centro Internacional de Agricultura y Biociencias (CABI).

Durante ambas jornadas se presentaron ensayos comparativos en el cultivo de papa, evaluando variedades susceptibles y resistentes al tizón tardío, junto con la aplicación de productos de síntesis química y alternativas biológicas, permitiendo a los asistentes observar directamente su comportamiento en condiciones reales de producción.

Felipe Cárcamo Astorga, asesor técnico de PRODESAL Dalcahue, destacó la relevancia de estas instancias para el territorio, señalando que “este tipo de actividades es crucial para los agricultores, ya que gran parte de ellos produce papa, tanto nativa como para venta o autoconsumo.

Añadió que “acceder a información técnica especializada permite mantener la sanidad del cultivo y resguardar la salud de las personas. Además, no es habitual contar en Chiloé con especialistas de distintas zonas del país, por lo que valoramos mucho esta instancia y estamos disponibles para seguir desarrollándola”.

Investigación aplicada y alternativas biológicas

Desde el ámbito científico, Ivette Acuña, investigadora y fitopatóloga de INIA Remehue, explicó que el trabajo apunta a optimizar el manejo fitosanitario. “Estamos evaluando cómo utilizar los productos de manera más eficiente y qué alternativas existen para reducir su uso. Hemos trabajado con agricultores mostrando el efecto de la resistencia varietal en el control del tizón tardío y evaluando distintas opciones, incluyendo productos biológicos”.

Acuña señaló que, dada la condición climática de Chiloé, altamente favorable para esta enfermedad, la combinación de resistencia genética y biocontrol abre una oportunidad concreta para disminuir el uso de plaguicidas tradicionales.
Uno de los ejes centrales de las jornadas fue el uso seguro y eficiente de plaguicidas, abordado por Patricio Abarca, investigador de INIA Rayentué, quien desarrolló una charla práctica sobre manejo de plaguicidas y calibración de equipos de aplicación.

“Un correcto manejo y calibración de los equipos es fundamental no solo para mejorar la eficiencia de las aplicaciones en el cultivo de papa, sino también para proteger la salud humana y reducir riesgos ambientales. Aplicar bien es tan importante como decidir qué aplicar”, puntualizó el profesional.

Colaboración internacional y visión estratégica

Desde el Reino Unido, Steve Edgington, nematólogo principal del CABI y líder del equipo de biopesticidas, valoró el enfoque práctico del proyecto. “Estas actividades permiten unir investigación y práctica en terreno, mostrando ensayos reales y generando diálogo directo con los agricultores”.

Resaltó que “el objetivo es evaluar combinaciones de estrategias que ayuden a reducir la dependencia de pesticidas químicos y definir orientaciones claras para los próximos pasos del proyecto”.

Por su parte, Jean Franco Castro, investigador de INIA Quilamapu y encargado del Banco de Recursos Genéticos Microbianos, explicó que estas jornadas forman parte de un trabajo sostenido en el tiempo. “Estamos mostrando en terreno el manejo integrado de plagas, la calibración de pulverizadoras y ensayos comparativos entre productos químicos, biológicos y variedades resistentes. La idea es que los agricultores visualicen los resultados y puedan tomar decisiones informadas para reducir aplicaciones”.

Finalmente, el investigador de INIA Butalcura y coordinador de las actividades, Gabriel Peña, destacó el compromiso institucional. “INIA desarrolla permanentemente este tipo de actividades con el objetivo de acercar los avances científicos y técnicos a los agricultores, contribuyendo a mejorar la producción y a potenciar los rubros y la vocación productiva de Chiloé, con una mirada de sustentabilidad”, indicó.

Gloria Morán, asesora técnica de la Unidad Operativa del PDTI Quemchi, también valoró la experiencia. “Trabajamos con cerca de 70 familias de agricultores, principalmente paperos. Pudimos traer agricultores emblemáticos del rubro y observar ensayos muy prácticos que comparan productos químicos y biológicos para el control del tizón. Estas experiencias entregan ideas claras para replicar con nuestros agricultores”.

Por su parte, Gladys Vidal, agricultora de la zona, destacó la instancia como una oportunidad de aprendizaje. “Es primera vez que participo en una actividad como esta en INIA Butalcura. Aprendí mucho y me sirve para mejorar lo que producimos para autoconsumo”, subrayó.