INIA Ururi presentó la nueva infraestructura científica para el desarrollo agrícola del desierto, y que se construirá en el Centro Experimental Pampa Concordia.
Arica, 26 de enero de 2026.- Este lunes, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) realizó en el Centro Experimental (C.E.) INIA Pampa Concordia la actividad “Amanecer de la agricultura en el desierto”, instancia en la que se presentaron avances clave en infraestructura científica y el diseño del futuro Centro Regional INIA Ururi, orientado a fortalecer la investigación agrícola en condiciones extremas.
La jornada reunió a autoridades nacionales y regionales, agricultores, investigadores y representantes del mundo productivo local, y permitió dar a conocer los progresos alcanzados en investigación, innovación y transferencia tecnológica para la agricultura del norte del país, en uno de los territorios más desafiantes en materia de clima y disponibilidad hídrica.
Entre los principales hitos que se abordaron durante la actividad destacan la entrega del compromiso de la maqueta virtual del Centro Regional INIA Ururi, la recepción final de la obra de conducción de agua del pozo INIA, la inauguración de un invernadero científico y el lanzamiento de un programa CORFO, orientado a modernizar las capacidades tecnológicas del instituto.
En este contexto, el director nacional de INIA, Carlos Furche, señaló que “la puesta en operación del Centro Regional de Investigación INIA Ururi, en el C.E. INIA Pampa Concordia, tiene un valor estratégico para el instituto y, sin duda, para el desarrollo de la agricultura nacional. En primer lugar, aquí se han sumado los esfuerzos del Gobierno Regional, del Ministerio de Agricultura, del Ministerio de Ciencia y CORFO, lo que ha permitido habilitar plenamente esta área, que es un territorio privilegiado desde el punto de vista natural. Sus condiciones permiten acelerar procesos clave para la modernización de la agricultura”.
Furche añadió que “este centro nos da la posibilidad de acelerar el mejoramiento genético, como ya está ocurriendo con cultivos como arroz y alfalfa, y refuerza además el carácter nacional de INIA, demostrando nuestra capacidad de poner al servicio de programas comunes nuestros recursos institucionales y profesionales. Pero, además, aquí se está gestando algo aún mayor: este es el germen de un programa de agricultura del desierto a otra escala. Un modelo que nos permitirá aprovechar recursos naturales estratégicos como el clima y la disponibilidad de agua a partir de procesos de desalinización, integrando tecnología, suelo y recurso hídrico. Estoy convencido de que este paso que estamos dando hoy, en los próximos años, cobrará todavía más relevancia para el desarrollo agrícola del país”.
Por su parte, la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Región de Arica y Parinacota, Alexia Vázquez Pino, indicó que “es una excelente noticia este convenio de colaboración que tenemos con el INIA, que va a permitir la instalación de estos espacios de investigación que sean de ciencia aplicada y que permitan, por una parte, que conversemos acerca de agricultura del desierto, que conozcamos más acerca de los productos que hay acá disponibles, pero también que podamos ver qué líneas son más eficientes pensando justamente en el cambio climático y, no solo en la realidad regional y en la identidad regional vinculada al ámbito agropecuario, sino también en el país y en el mundo”.
La autoridad agregó que “hoy tenemos muchas dificultades y muchos desafíos que enfrentar en relación al cambio climático, donde la agricultura juega un rol relevante y por eso esta unión con INIA creemos que es muy positiva la lógica de poder traer no solamente infraestructura, sino también pensamiento e investigación a este mundo”.
En tanto, la directora de INIA Ururi, Marjorie Allende, subrayó que, a nivel nacional, INIA desarrolla innumerables innovaciones. Sin embargo, hoy la agricultura del desierto es la que nos está entregando las respuestas que necesitamos frente al escenario actual de cambio climático. En ese contexto, el desarrollo tecnológico que impulsamos aquí, en el Norte Grande norte del país, es clave para generar las investigaciones y soluciones que permitirán enfrentar la escasez hídrica y producir de manera más eficiente en condiciones extremas”.
Avances
Actualmente, en esta primera etapa, INIA Ururi ha realizado una validación inicial de cultivos y 21 líneas de variedades, trabajando con un enfoque de arroz climáticamente inteligente, utilizando riego por goteo. Además, están analizando un cultivo de alfalfa con riego subterráneo, una tecnología que será evaluada en condiciones de desierto para determinar con precisión el ahorro hídrico que se puede alcanzar en la zona.
La actividad también consideró una ceremonia ancestral Aymara, llamada Pawa, para bendecir el terreno, agradecer a la madre tierra y el agua, para promover un trabajo fructífero público-privado y el desarrollo agropecuario del Norte Grande.









