El aumento de las cargas de fósforo en aguas continentales favorece los florecimientos algales nocivos, con impactos sobre la biodiversidad, la salud humana y la disponibilidad de agua para distintos usos. Además, al degradar los ecosistemas acuáticos receptores, incrementa las emisiones de gases de efecto invernadero. Para enfrentar este desafío, se está llevando a cabo el proyecto GEF “Towards Sustainable Phosphorus Cycles in Lake Catchments (uP-Cycle)” (Hacia ciclos sostenibles de fósforo en cuencas lacustres (fósforo sostenible), cuya implementación está a cargo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP), la ejecución a nivel global por el “Centre for Ecology & Hydrology” del Reino Unido (UKCEH) y, a nivel local, por el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) y Fundación Chile (FCh). Cabe indicar que INIA Chile, en coordinación con el equipo del proyecto en el país, está participando técnicamente en esta iniaciativa en lo que respecta al sector agropecuario, con capacidades de investigación y desarrollo de INIA Carillanca e INIA Remehue.
Este estudio responde a la urgente necesidad de reducir las emisiones de fósforo hacia cuerpos de agua dulce, especialmente lagos, para prevenir la degradación ecológica y socioeconómica de dichos ecosistemas. A pesar de su relevancia, hoy no existe una política global que regule el uso sostenible del fósforo. Expertos en calidad de aguas y sostenibilidad del fósforo diseñarán estrategias de reducción de emisiones y recuperación de ecosistemas acuáticos, siendo el Lago Villarrica (Chile) el piloto a nivel mundial para probar este marco de gestión, necesario para la formulación de políticas públicas relacionadas.
En Chile, la iniciativa promoverá la colaboración entre los distintos actores de la cuenca del Lago Villarrica para el desarrollo de buenas prácticas de manejo de fósforo, durante los dos años de proyecto. En este escenario, INIA será el responsable de difundir el manejo sustentable del fósforo en sistemas agropecuarios de esta cuenca, a través de diversas iniciativas de investigación, difusión y extensión tales como la evaluación y seguimiento de una Unidad Demostrativa para uso de P en el sector Lefún, Villarrica.
Expertos escoceses en Unidad demostrativa
En este contexto, recientemente los actores de este proyecto y especialistas del Centro de Ecología e Hidrología del Reino Unido, visitaron la unidad demostrativa, con el fin de conocer en terreno los objetivos de este instrumento instalado en el predio del agricultor Nicolás Iturrieta. Al respecto valoraron los resultados que derivarán de la unidad, inéditos en Chile, y que servirán de base para otras investigaciones de contaminación en cuencas.
“Hoy mostramos a los científicos de Escocia y co ejecutores del proyecto, los avances de la unidad demostrativa establecida, como también los parámetros que vamos a medir. Ahora esperamos que llegue el invierno, la lluvia y de esta forma poder medir el fósforo que podría eventualmente perderse desde las distintas parcelas experimentales. Ha sido una jornada de intercambiar conocimientos y proyectar estos resultados. Previamente, se han hecho muchos diagnósticos, reuniones con gente local de la cuenca, tanto de las municipalidades como del INDAP local y se han recorrido varios territorios para definir la instalación de la unidad demostrativa ya implementada, que sin duda es una plataforma para captar recursos de otras fuentes de financiamiento y expandir más este conocimiento, porque el problema es bastante importante, no solamente para la agricultura, sino para el turismo, un eje estratégico de nuestra región”, dijo Jaime Mejías, especialista de INIA Carillanca.
Por su parte, Brian Spears, experto del Centro de Ecología e Hidrología de Reino Unido, destacó los antecedentes que deriven de la unidad en estudio, porque será un insumo a nivel mundial. “Desde el Ministerio de Medio Ambiente a nivel nacional y regional se está trabajando muy duro para entender lo que está pasando en el Lago Villarrica, y solucionar el problema. Lo que estamos viendo aquí es muy importante, porque nos permite entender los efectos de la agricultura en la pérdida de nutrientes. Nosotros entendemos que este experimento es el primero que se hace aquí en Chile, entonces es muy valioso, y sus resultados serán útiles para resolver problemas similares en otras cuencas de Chile y en otros países, sobre todo en Escocia y toda Europa, donde tenemos muchos problemas de polución y escurrimiento de nutrientes. De esto, todos aprendemos”, señaló.
Para Francisco Salazar de INIA Remehue, la unidad demostrativa tiene un objetivo estratégico. “Este es un tema muy importante desde el puntos de vista ambiental, evaluando el potencial que puede haber de escurrimiento de fósforo hacia cursos de agua en praderas permanentes. Con resultados obtenidos, inéditos en Chile para esta zona edafoclimática, contaremos con distintas estrategias de fertilización y con medidas de mitigación para reducir el potencial impacto que pueda tener el aporte del fósforo a través de fertilizantes o el uso de lodo en cursos de agua. La idea es colocar estos potenciales aportes de distintas fuentes en contexto, hay muchos componentes que puedan estar influyendo en el aumento de fósforo en el agua, causando eutrofización, pero creemos que la agricultura por la baja intensidad que tiene esta zona, no debiera ser un contribuyente importante y de hecho así lo dice la información general que existe”, acotó el especialista.
Trabajo público-privado en el territorio
En este proyecto, el Ministerio de Medio Ambiente y Fundación Chile son aliados importantes, quienes destacan el impacto de la iniciativa y la articulación público privada para lograr los objetivos. “Como se dijo, esta iniciativa trata de las emisiones de fósforo y cómo controlarlas para no generar efectos detrimentales en los cuerpos de agua y en particular del Lago Villarrica. Dentro de los avances hemos estado trabajando en conjunto con la Fundación Chile y el Ministerio de Medio Ambiente para desarrollar acciones de educación y difusión a nivel ciudadano. Nos hemos reunido con diferentes grupos, entre ellos el sector agrícola que es uno de los que genera algunos aportes de nutrientes hacia el lago y hacia las cuencas. Hoy visitamos esta unidad a cargo de INIA Carillanca, donde se están probando diferentes tratamientos de aplicación de fósforo y evaluando cómo se comporta la exportación de éste con las precipitaciones. También contamos con la visión experta de profesionales del Reino Unido, con quienes trabajar en la descontaminación de lagos, conocer cómo es el movimiento del fósforo y de nutrientes en general en las cuencas hidrográficas, y de esta forma generar acciones que permitan prevenir finalmente que los nutrientes lleguen a los cuerpos de agua y sean utilizados adecuadamente por las plantas”, puntualizó Pablo Etcharren, profesional de la Seremi de Medio Ambiente en La Araucanía.
Desde la mirada de Valentina Cárdenas, Jefa de Proyecto de Fundación Chile, esta iniciativa tiene importantes desafíos. “Creo que uno de los principales desafíos, independiente donde uno trabaje, es poder articular a todos los actores y organizaciones que son parte del territorio. Esto es vital, pues un proyecto es sostenible en el tiempo, cuando todos conversen, dialogan y se generan acuerdos para llegar al objetivo. Por eso como fundación hemos tomado con mucha responsabilidad este proyecto, articulando y generando espacios de conversación, como también compromisos varios entre todos los actores locales y nacionales. Esto permite buscar otras iniciativas o quizás financiamiento, y las acciones derivadas de este proyecto se mantengan en el tiempo. Hoy tenemos la mirada en el plan de descontaminación del Lago Villarrica y esta iniciativa es un aporte que permite ampliar la mirada desde la estrategia, desde cómo hacemos que cada una de las personas y organizaciones del territorio se sumen para avanzar hacia la restauración del Lago”, señaló.
Finalmente, el agricultor Nicolás Iturrieta, lugar donde está instalada la unidad demostrativa valoró la proyección de los resultados que derivarán de este proyecto. “Estoy muy contento de aportar con un espacio de mi campo. Veo una tremenda preocupación de todos los profesionales de Escocia, Fundación Chile, Seremi de Medio Ambiente, INIA e Indap, lo que sin duda nos permitirá dejar un legado a las nuevas generaciones”, puntualizó.








