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INCIDENCIA ENFERMEDADES VIROSAS EN VIDES EN CHILE

    El cultivo de la vid en Chile se extiende desde Copiapó hasta Temuco, concentrándose entre la V y VII regiones, reuniendo 43.000 há de uva de mesa y 56.000 há de vides para vino. En términos totales, Chile exporta 1.326.000 toneladas de fruta fresca de las cuales el 36% corresponde a uva de mesa, generando un retorno de US$ 504 millones (ODEPA, 1998). Considerando los mercados internacionales, Chile ocupa el primer lugar entre los exportadores de uva de mesa en el hemisferio sur y el segundo a nivel mundial, siendo los principales destinos USA, Holanda y Reino Unido. Por otro lado, las empresas vitivinícolas nacionales exportan el 40% de la producción nacional de vinos, alcanzando niveles de US$ 233 millones en 1996. Los vinos Chilenos constituyen el 3% del total de vinos comercializados a nivel mundial. En consecuencia el negocio del cultivo de la vid significa una entrada anual de más de US$ 700 millones para nuestro país.

    Dentro de los factores productivos que afectan la calidad de la fruta están los diferentes patógenos que atacan el cultivo de la vid. Uno de los problemas fitopatológicos de mayor incidencia, a nivel mundial, y que afectan al desarrollo de plantas y calidad de la producción están las enfermedades causadas por virus. En el cultivo de la vid, a nivel mundial, se han identificado 44 virus diferentes pertenecientes a 5 familias y 16 géneros (Martelli and Walter, 1998). Sin embargo, solo algunos de ellos tienen prevalencia en las distintas regiones donde se cultivan las vides. Los virus pertenecientes al grupo de los nepovirus son los más diseminados y en Europa son denominados degenerativos (Grape fan leaf virus (GFLV), Arabis mosaic virus (ArMV), Tobacco black ring virus (TBRV), Strawberry latent mosaic virus (SLRSV), Rasberry ringspot virus (RRV), mientras que en Norteamérica son referidos como causantes de declinamiento (Tomato ringspot virus (TomRSV), Rasberry ringspot virus (RRSV), Tobacco ringspot virus (TBRSV) y Blueberry leaf mottle virus (BBLMV) (Goheen, 1977; Martelli, 1993). Otro grupo de importancia, lo constituyen aquellos pertenecientes al grupo de los closterovirus, cuyo principal representante en vides es Grape leaf roll virus (GLRV). Este incluye a 7 virus serológicamente distintos e incluso alguno de ellos transmitidos por insectos vectores (Martelli and Walter, 1998).

    Las primeras observaciones de síntomas de virus en Chile fueron hechas y reportadas por Hewitt (1965), posteriormente Volosky (1967) transmitió un virus a huésped herbáceo pero no identificó la partícula. En 1979, Cereceda y Auger (1979) identificaron como GFLV a un virus causante de amarillez foliar en el cv. Semillón y Auger y otros, (1994), estudiaron los efectos en el desarrollo y productividad de las plantas afectadas con el virus. En la actualidad, se considera que las principales enfermedades causadas por virus a nivel mundial están presentes en Chile. Así, se han reportado GFLV (Auger y otros, 1994), GLRV (Arancibia, 1988), TomRSV (Herrera y Madariaga, 1994a), ArMV y Cherry leaf roll virus (CLRV) (Herrera, 1996 ; Herrera, 1997; Sanchez y Hepp, 1994; Sánchez, 1995).

    Entre las temporadas de cultivo 1996 y 2000 se realizó una prospección en orden a establecer la incidencia de GFLV, GLRV, TomRSV y CLRV en viñedos y parronales, tanto en producción como en material madre para propagación (Herrera 2000a, 2000b; Herrera y Madariaga, 2001b). Se analizaron 33 localidades diferentes con un total de 16.974 muestras (CUADRO 1).

 

Región Predio Total Plantas (%) (%) (%) (%) Incidencia
  Número Analizadas GFLV GLRV TomRSV CLRV Viral Total
               
V 1 149 0.7 0 0 3 2.7
  2 150 0 3.3 0 0 3.3
  3 150 0 8 5.3 0 13.3
  4 136 0 0 0 0 0
  5 165 0.6 20 12.7 1 33.9
  6 164 4.9 3 1.2 5 12.2
  7 160 0.6 5 0 2 6.9
  8 128 0 4.6 3.1 0 7.8
  9 120 0 0 0 0 0
  10 150 3.3 2.6 0.6 0.1 7.3
  11 144 0.7 0 0.6 0 1.4
  12 72 2.8 0 0 1.3 4.2
  13 88 0 0 4.5 0 4.5
  14 126 0 0 1.5 0 1.6
  15 168 0 0 2.3 0 2.4
  16 143 8.3 0 63.6 0 72
  17 109 2.7 0 23.6 0 26.6
  18 822 0 0.1 0.1 0 0.1
  19 709 0 0 0 0.7 0.1
  20 1771 0 0.8 0.8 0 0.8
  21 589 0 0.2 0.2 0 0.2
  22 419 0 0.1 0.1 0 0.1
  23 5032 0 0 20 0 20
  24 2688 0 1.1 7.6 1.1 9.8
RM 1 375 0.1 0 0.4 0 0.5
  2 375 0 0 0 0 0
  3 375 0 0 20 0 20
  4 306 0 0 0 0 0
  5 375 0 0 0.1 0 0.1
  6 358 0 0.4 0.8 0 1.2
  7 358 0 1.2 0 4.3 2.4
VII 1 70 0 5.7 0 0 5.7
  2 30 0 0 0 0 0
               
Totales 33 16974 0.2 0.6 8.6 0.2 9.8

Cuadro 1. Incidencia de los virus GFLV, GLRV, TomRSV y CLRV en vides en la zona central de Chile.

 

Los resultados mostraron que el 84% de los predios presentan infección virosa. Del total de muestras colectadas GFLV mostró una incidencia de 0.2%, GLRV 0.6%, TomRSV 8.6% y CLRV 0.2%. Sin embargo, la incidencia de los distintos virus en cada predio en particular fue variable, fluctuando entre 0% y 72.6%. Por otro lado, los resultados que la incidencia virosa en material madre para propagación fueron de 22.1%. Se concluye que el virus de mayor incidencia en la zona central de Chile es TomRSV.

    En Chile, la mayoría del material de propagación disponible para la venta, tanto para uva de mesa como vides para vinificación, se caracterizan por ser plantas calificadas como corrientes. Esto significa que los diferentes viveros sólo pueden acreditar que el material es obtenido de plantas madres vigorosas y aparentemente limpias de enfermedades sobre la base de una inspección visual. No existen entidades publicas o privadas que tengan sistemas de certificación de plantas o sistemas intermedios que aseguren la limpieza de virus. Cabe destacar, que de acuerdo a los resultados expuestos, se observa una predominancia de la incidencia de TomRSV con relación a los otros virus estudiados. TomRSV se presenta en el Este de EE.UU. y Canadá, siendo de muy baja incidencia en California (Gonzalves, 1988). Estos resultados confirman la detección del virus en Chile por Herrera y Madariaga (1994a) y Herrera (1996) y sugieren que en ciertas localidades TomRSV podría constituirse en un factor detrimental de los rendimientos. Se indica a TomRSV como el causal del declinamiento progresivo de la vid. En los primeros años, los síntomas pasan inadvertidos, excepto por heterogeneidad en la brotación, especialmente en las regiones más frías. Posteriormente, las plantas infectadas muestran acortamiento de entrenudos, hojas pequeñas, deformadas y disminuciones de crecimiento. Bajo las condiciones de comercialización de plantas de vides en Chile en que predomina la venta de plantas corrientes y las características de este grupo de virus (transmisión por nemátodos y material de propagación) en el futuro podrían constituirse en un serio problema para el cultivo de la vid en Chile.

    Los resultados expuestos de las investigaciones permiten dimensionar la situación virológica de vid en Chile. Los virus más importantes de la vid en el mundo están presentes en nuestras condiciones, con mayor o menor incidencia, dependiendo principalmente del origen del material propagado. Esto se ve reflejado en los resultados de la incidencia virosa en viveros; se observó una variación entre viveros y, dentro del vivero, entre diferentes virus. Probablemente, las plantas de vides en producción con baja incidencia virosa provienen de viveros poco infectados, y viceversa. Aunque, mayores y más detalladas investigaciones son necesarias, los resultados expuestos proveen de información necesaria para enfatizar el establecimiento de programas integrados de control de estas enfermedades.