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VIRUS DEL ANILLADO NECROTICO DE LOS PRUNUS
(prunus necrotic ringspot virus, PNRSV).

    Esta enfermedad virosa, conocida hace más de 50 años a nivel mundial, es considerada una de las más importantes de las que afectan al género Prunus. Inicialmente el virus fue denominado "Peach ringspot virus", pero debido a la existencia de diferentes razas que pueden causar distintos síntomas en el mismo huésped, el agente causal es normalmente referido como "Prunus Necrotic Ringspot Virus" (PNRSV). Entre las razas más comunes están "Almond calico", "Apple Mosaic", "Cherry Recurrent Ringspot", "Cherry Rugose Mosaic", "Rose Mosaic" y algunas razas que se asocian a "Plum Line Pattern" y "Ho Mosaic".

    La enfermedad está ampliamente distribuida entre las especies del género Prunus, debido a su facilidad para dispersarse en condiciones de campo. El virus en Chile fue identificado por el método ELISA en 1987, en huertos comerciales (Ascui, L. y Álvarez, A.M., 1988). En los frutales de carozo el virus se dispersa fácilmente a través de la semilla y polen. Puede infectar los óvulos y se perpetúa a través del material de propagación. El virus causa pérdidas en los rendimientos, reducción en el crecimiento del árbol, cambios en el color de la fruta y retrasos en la madurez, aunque todos estos efectos dependen de la raza del virus que efectúa la infección.

IMPORTANCIA ECONOMICA
    En los árboles infectados se producen pérdidas importantes, como se ha probado en USA, mediante ensayos por más de 14 años. En estos experimentos las pérdidas anuales causadas por PNRSV llegaron a 3.75 ton/ha. El virus acentúa el efecto de otros patógenos sobre los árboles y se sabe que cuando se presenta asociado a Prune dwarf virus (PDV), las pérdidas son aún mayores.

    En Chile, prospecciones realizadas durante la temporada 1990/91 en la zona central del país (Herrera, 1991), mostraron que los virus PNRSV y PDV eran prevalentes en durazneros y ciruelos. Encontrándose, en algunos casos ambos virus atacando la misma planta. Mientras que en Guindos, Cerezos, Damascos y Almendros sólo se encontraron afectados por PNRSV. Este trabajo se hizo sobre la base de la detección del virus mediante ELISA. Esta prueba serológica es altamente específica de la raza y puede no detectar otras, que podrían estar infectando a los árboles. En consecuencia, tales resultados pueden subestimar la real incidencia del virus en nuestros huertos de frutales de carozo. Recientemente, Herrera y Madariaga (2000, 2001), demostraron que PNRSV es uno de los virus comunes a nivel de viveros y sus rangos de infección en material de propagación fluctuó entre 3% y 29% (CUADRO 1). Aún mayores fueron los niveles de infección encontrados por Sanchez, et al, (2000) en cerezos de la VII región donde en promedio se identificó el virus en el 48% de las muestras.

    En general, las infecciones virales debilitan los árboles haciéndolos más susceptibles a otras formas de daño. Así, por ejemplo, se ha notado que, bajo condiciones de inviernos crudos las pérdidas causadas por este virus son aún mayores.

SINTOMATOLOGIA
    En general, PNRSV se manifiesta con clorósis, necrosis, deformaciones, y cierto grado de enanismo. Los síntomas se expresan 1 ó 2 años después de la infección. En los años siguientes, la planta puede o no mostrar la sintomatología. Sin embargo, existen en la naturaleza algunas razas, llamadas recurrentes, que manifiestan los síntomas todos los años. A continuación se describen los síntomas inducidos por las razas más comunes.

Raza "Necrotic ringspot". Se caracteriza por producir en las hojas recién emergidas anillos o manchas cloróticas difusas o intenso anillado necrótico (Figura 1), seguido por enmascaramiento y desaparición total de la enfermedad. En duraznero causa un retardo de la inducción de yemas, muerte de ramillas de la estación anterior y cancros en la corteza. En algunos casos, una leve producción de gomas acompaña a los síntomas anteriores. En tanto la estación progresa, el nuevo crecimiento habitualmente no muestra síntomas. Almendro y cerezo reacciona de manera parecida a la descrita para duraznero. Esta raza se diferencia de otras, por su característica de causar síntomas severos 1 a 2 años después de la infección, posteriormente, se observa una recuperación de los árboles.



Figura 1: Síntomas del virus del anillado necrótico (PNRSV) de los prunus en hojas duraznero
Foto: Guido Herrera

Raza "rugose mosaic". Esta raza causa también una gran cantidad de síntomas, similares a los anteriores pero posteriormente, se expresa con un síntoma descrito como mosaico rugoso. Este consiste en manchas cloróticas y distorsión de las hojas. Existe una caída prematura de las hojas en que las manchas cloróticas se vuelven necróticas y muchas veces se observan deformaciones en los frutos (Figura 2). Los árboles infectados, una vez recuperados de los primeros síntomas, siguen mostrando posteriormente manchas necróticas en las hojas. En almendro esta raza causa distorsión de hojas con un mosaico amarillo pálido.



Figura 2: Síntomas del virus del anillado necrótico de los prunos (PNRSV) en hojas y frutos de ciruelos
Foto: Guido Herrera

Raza "almond calico". Esta raza, se reconoce por causar anillos o manchas cloróticas que se distribuyen principalmente en la base y extremo apical de las hojas de almendros (Figura 3 ). Un síntoma secundario observado habitualmente es la falta de la brotación.


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Figura 3: Síntomas del virus del anillado necrótico de los prunos (PNRSV) en hojas de almendro
Foto: Guido Herrera

RIESGOS DE CONFUSION
    Los síntomas de este virus son muy similares a los producidos por el hongo Wilsonomyces carpophilus (Coryneum beijerinckii), que produce el "Tiro de munición" en los frutales de carozo. También debe diferenciarse del ataque de una bacteria, ausente en Chile, Pseudomona morsprunorum que induce síntomas similares a los causados por PNRSV, pero las manchas son más irregulares.

CARACTERISTICAS DEL VIRUS
    El virus pertenece al grupo de los "ilarvirus" y tiene una morfología isométrica con un diámetro promedio de 17 a 23 nm. La detección y diagnosis se realizan mediante pruebas biológicas y serológicas. Las biológicas incluyen la injertación a huéspedes indicadores. Estas que son muy susceptibles al virus, muestran dentro de las 4-5 semanas una excesiva cantidad de gomosis y muerte del floema y xilema de las plantas. Entre las pruebas serológicas, ELISA es la más corriente y eficiente por su sensibilidad, rapidez y confiabilidad de los resultados.

TRANSMISION
    El virus presenta a lo menos tres vías de diseminación en condiciones de campo; polen, semillas y material de propagación. Esta característica lo constituyen en uno de las enfermedades virosas más comunes de los viveros de frutales de carozo. En la mayoría de las especies de Prunus presentan un grado de susceptibilidad a una o más aislamientos. El virus se transmite artificialmente mediante transmisión mecánica a plantas de las familias Cucurbitáceas y Chenopodáceas.

CONTROL
    Debido a que el virus se disemina en las estacas y patrones infectados es aconsejable la utilización de material libre de virus. Aun cuando, el control absoluto de la enfermedad es casi imposible, se han observado claras ventajas económicas cuando los huertos se instalan con material sano. El impacto de la enfermedad es muy superior cuando el virus es introducido al huerto en el material proveniente del vivero.

Referencias