Transferencia Tecnológica y Extensión

Teniendo en cuenta la misión institucional, el Programa Nacional de Trasferencia Tecnológica y Extensión de INIA es parte fundamental del componente de innovación, incorporando tecnologías en los productos, procesos u organización de una empresa, independiente de su tamaño, de manera de contribuir a la competitividad y sustentabilidad social, económica y ambiental del sector agropecuario.

Lo anterior requiere de una toma de decisión por parte del agricultor, lo que invariablemente involucra un proceso de aprendizaje que promueva en concreto un cambio de actitud mediante la adquisición de conocimientos.

Dado que la población objetivo del INIA (profesionales, técnicos, agricultores, entre otros) está constituida principalmente por adultos, es preciso lograr una participación efectiva, donde el especialista más que experto es un facilitador, en un entorno que permite un real encuentro de saberes, a través de una relación horizontal entre los participantes. En la medida que los involucrados se sientan protagonistas en la generación de las soluciones tecnológicas pospuestas, existe mayor probabilidad de que sean adoptadas.

Esta línea de trabajo se plantea el carácter territorial de la intervención de la transferencia tecnológica y extensión, entendiendo como “territorio” a una unidad de operación con características fisiográficas, agroecológicas, económicas y culturales definidas, que condicionan la actividad agropecuaria y la confrontan con oportunidades y amenazas, que moldean una forma determinada de hacer agricultura.

En particular, los pequeños y medianos productores adolecen de limitantes en el ámbito técnico y de gestión, que afectan su rentabilidad, competitividad y acceso a mercados. Son las denominadas brechas tecnológicas que muestran sus principales sistemas productivos. Para superar esta condición de desventaja, en 2011 comienza a gestarse una nueva forma de abordar la transferencia de tecnología, con un enfoque basado en territorios donde se trabajan sus rubros priorizados, con los actores relevantes de ese sistema; aplicando metodologías de evaluación de impacto, que den cuenta de los avances logrados en el tiempo. Esta nueva forma de relacionarse con el medio propuesta por INIA, sentaría un precedente para el resto de las instituciones.

En base a este diagnóstico se propone un Sistema de Extensión un Sistema de Transferencia Tecnológica y Extensión constituido por tres actores:

  • Productores organizados por rubros, regiones o territorios, con la finalidad de identificar sus demandas tecnológicas.
  • Oferentes tecnológicos e investigadores que respondan a las necesidades tecnológicas detectadas por los productores.
  • Agentes intermediarios o extensionistas que cumplan la función de retroalimentar a los oferentes tecnológicos sobre las necesidades de los productores y, a su vez, difundan las tecnologías generadas por estos oferentes al mundo rural.

Dentro de esta propuesta, INIA cumple un rol fundamental en dos ejes principalmente:

  1. Realizar difusión tecnológica con prioridad en el segundo nivel, es decir, reorientar el esquema de capacitación directa a agricultores a otro donde se capacita a extensionistas sobre tecnologías y protocolos INIA, logrando mayor cobertura e impacto.
  2. Dirigir las actividades de difusión tecnológica con un enfoque territorial.

En concordancia con lo anterior, y en especial con los requerimientos del entorno, INIA implementa su Programa Nacional de Transferencia Tecnológica y Extensión bajo un enfoque de territorio, que facilita y potencia el desarrollo sobre la base de acuerdos y objetivos comunes entre actores públicos y privados, en un marco de sostenibilidad, considerando a los agentes de extensión y a los productores referentes que se desempeñan en el territorio identificado. Esto, para abordar las brechas prioritarias de los sistemas de producción agropecuarios y satisfacer la demanda del medio, retroalimentando la investigación para generar nuevos conocimientos, en función de las nuevas demandas emergentes.

Cabe destacar que esta estrategia busca empoderar a los productores y hacerlos responsables de su proceso de cambio, a la velocidad que acuerden, con los recursos disponibles y en áreas o temáticas que tengan sentido para ellos, evitando así la confusión de intereses entre lo que desea lograr el equipo técnico y aquello que los agricultores están dispuestos a alcanzar, respetando sus intereses y dinámicas de avance.

Misión

Generar procesos de innovación en la población objetivo, por medio del desarrollo de actividades de capacitación y difusión con un enfoque territorial, que priorice los temas a trabajar por cada Centro Regional de Investigación de acuerdo a las demandas locales, permitiendo una respuesta especializada y con alto nivel de irradiación. Capacitar a extensionistas, asesores y transferencistas, entre otros agentes de cambios, en aquellos conocimientos y tecnologías validados por los agricultores referentes; ampliando la probabilidad de su adopción por el resto de los agricultores; logrando así mayor cobertura e impacto.
En este ámbito, los desafíos se orientan a:

  • Reducir las brechas de competitividad, potenciando la transferencia tecnológica para superar debilidades y limitantes en el ámbito técnico y de gestión productiva.
  • Desarrollar iniciativas de transferencia, extensión y difusión de las tecnologías disponibles, orientadas a agricultores pequeños, medianos y grandes, para mejorar su conocimiento científico y tecnológico, contribuyendo así a transformar a Chile en una potencia.
  • Fortalecer nuevos programas de Transferencia, Extensión y Difusión Tecnológica para acelerar el proceso de incorporación de tecnologías al sector agrícola y con ello, incrementar la competitividad en áreas con altas brechas.
  • Compilar y organizar tecnologías y conocimientos para su transferencia al sector en aquellas áreas/rubros donde las brechas son determinantes en la competitividad.

Para un trabajo sustentable y duradero en transferencia tecnológica y extensión se estima como principio básico: la comunicación, el intercambio, la inter-comprensión e interacción entre los saberes de los agricultores dominados por la praxis y los saberes de los profesionales del agro, dominados por el conocimiento científico.

Un diálogo de saberes precisa reconocer que ambos tipos de aproximación a la realidad son válidos y que pueden coexistir, aportando cada uno lo suyo. Es una conversación entre dos mundos que es absolutamente necesaria que se manifieste en términos constructivos y de mutuo respeto, como forma de asegurar una relación horizontal, para construir e inter-construir conocimientos entre agricultor y profesional, para la modificación de la realidad, favoreciendo la incorporación de tecnología e innovación en los productores.

Líneas de Investigación

  • Enfoque Territorial.
  • Validación y adaptación tecnológica.
  • Capacitar a capacitadores
  • Capacitación a distancia
  • Difusión

Coordinador

Marcelo Zolezzi V. (mzolezzi@inia.cl)