| La Región de Aysén está inserta en la macrozona conocida como Patagonia. Patagonia es una macroregión del cono sur de América, siendo compartida por Chile y Argentina. En la República Argentina se compone de Patagonia Norte (parte de provincias de Neuquén y Río Negro) y Patagonia Sur (provincias de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego). Históricamente se ha denominado Patagonia Argentina a los territorios ubicados al sur del Río Colorado. Gran parte de la Patagonia Argentina cae dentro de un bioma de estepa, caracterizado por condiciones de tipo semiárido y árido, especialmente en el extermo sur. En Chile, la Patagonia se compone básicamente de las regiones de Aysén (Patagonia Occidental Norte o Patagonia Húmeda) y Magallanes (Patagonia Occidental Sur). Más recientemente se ha considerado algunas zonas de Chiloé Continental (provicia de Palena) como parte de la macrozona patagónica. La Región de Aysén, a diferencia de otras zonas patagónicas y del resto de Chile, tiene una historia de colonización más reciente. Sólo a fines del siglo XIX y principios del siglo XX se realizaron exploraciones organizadas para empezar a integrar esta zona al país. La Región de Aysén era una zona básicamente despoblada, dominada por bosques densos y estepas en el este. Esta última zona era esporádicamente visitada y habitada por pueblos nómades, los tehuelches, quienes eran cazadores y se desplazaban por toda la Patagonia. En las zonas de canales, los Chonos visitaban en forma estacional ciertas zonas para pescar y cazar lobos marinos. Asimismo, durante la Conquista existieron misioneros jesuitas que incursionaron en la región de Aysén, denominada Trapananda por los españoles. Estas incursiones se organizaron desde los últimos bastiones españoles en la Isla de Chiloé. Recién durante las primeras décadas del siglo XX empezó el poblamiento de Aysén, fundamentalmente por migraciones desde zonas del centro-sur de Chile y Chiloé, quienes accedieron gradualmente a través de la Patagonia Argentina, en busca de nuevos horizontes. Estos pobladores llegaron a Aysén y son la base de su población actual. Durante la colonización de Aysén, con el objetivo de habilitar valles para el desarrollo de ganadería, se quemaron alrededor de 3 millones de hectáreas de bosques (cerca de un 30% de la región). Junto con habilitar campos, se generaron procesos profundos de erosión, que hacen que hoy sea éste uno de los problemas ambientales más críticos en la zona. Las praderas reemplazaron en parte al bosque y el ganado ovino y bovino prosperó a través de las décadas. Hoy existen amplias zonas con suelos degradados, donde las deficiencias de fósforo y azufre son las más generalizadas, además de nitrógeno. Las praderas que se establecieron fueron en base a especies utilizadas más al norte en Chile, las que se adaptaron y prosperaron. Entre ellas destacan Trifolium repens (trébol blanco), Dactylis glomerata (pasto ovillo), Poa pratensis (poa), Holcus lanatus (pasto dulce o miel), Agrostis sp (chépica), Trifolium pratense (trébol rosado), además de especies malezas que fueron también poblando los campos, en la medida que la fertilidad de suelos fue decayendo. Las malezas más comunes son: Taraxacum officinalis (diente de león), Plantago lanceolata (sietevenas), Hypochoeris radicata (pasto del chancho), Leontodon nudicaulis, Cerastium arvense, Acaena pinnatífida (pimpinela), Fragaria chiloensis (frutilla silvestre), Ecchium vulgare (viborera o hierba azul), etc. Asimismo son característicos los chochos o lupinos (Lupinus spp.), plantas leguminosas que se presentan en muchos sectores de la región. La Patagonia en Aysén tiene características físicas y climáticas muy particulares, que la diferencian claramente de otras zonas patagónicas, al estar cercana a la costa del Océano Pacífico y recibir la influencia de éste. En Aysén, se distinguen cuatro zonas agroecológicas: a. Zona Húmeda: corresponde a la zona occidental y abarca la red de archipiélagos y fiordos de la costa del Pacífico. En ella son característicos los canales y mar interior. La pluviometría puede superar los 5.000 mm anuales, mientras que la temperatura media anual bordea los 9°C (máxima media de 12,8°C y mínima media de 5,7°C). También comprende la vertiente occidental de la Cordillera de los Andes Patagónicos, donde predomina el bosque húmedo patagónico, con especies de hoja perenne como Nothofagus betuloides (coigüe de Magallanes), Laurelia philipiana (tepa), Saxaegothaea conspicua (mañío hembra), Podocarpus nubigenus (mañío de hojas punzantes), Drymis winterii (canelo), Embothrium coccineum (ciruelillo o notro), Caldcluvia paniculata (tiaca), Weinmannia trichosperma (tineo), y la gramínea arbustiva Chusquea spp (quila), entre otros. En sectores colonizados y alterados por el hombre se desarrolla ganadería de crianza extensiva en ganado bovino de carne. Los suelos son derivados de cenizas volcánicas, fuertemente ácidos y susceptibles a la erosión por su condición de suelos depositacionales. Las precipitaciones fluctúan desde >5.000 mm en las zonas occidentales hasta cerca de 1.500 mm en áreas transicionales hacia la Zona Intermedia. El período libre de heladas es superior a 6 meses y no hay meses secos. Las praderas naturalizadas presentan rendimientos de materia seca (MS) habituales en torno a los 3-4 t MS/ha, aunque el potencial puede superar las 10 t MS/ha. El período de receso vegetativo puede superar los cuatro meses. En esta zona se concentra la industria acuícola, centrada en la producción de salmones y truchas para procesamiento y exportación. Sectores en la Zona Húmeda: Puerto Aysén, Puerto Chacabuco, El Balseo, Viviana, Mañihuales, La Junta, Puerto Cisnes, Caleta Tortel, Bahía Exploradores, etc. |