30 de Junio de 2010
METODOLOGÍA GTT MUESTRA SUS IMPACTOS EN LA AGRICULTURA FAMILIAR CAMPESINA
 En la foto, Ernesto Labra, subdirector nacional de INIA, entregando certificados a productores GTT de Máfil. |
Más de 200 productores de leche, carne, papa y ovinos de diversas zonas de las regiones de Los Lagos y Los Ríos, que lograron aumentar su productividad y rentabilidad apoyados por INIA e INDAP, recibieron del Ministerio de Agricultura certificados que acreditan sus avances.
La metodología de trabajo de los Grupos de Transferencia Tecnológica, GTT, creada por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) en la década de los 80 pasó su prueba de fuego con la pequeña agricultura, luego de 7 años de trabajo en la zona sur.
Con productores que aumentaron en 4 ó 5 veces su productividad y también su rentabilidad y que han mejorado su calidad de vida en forma sustancial en tan sólo 3 a 5 años en promedio, todo indica que este sistema de trabajo será uno de los que contribuirá a transformar a Chile en una potencia agroalimentaria.
Ante más de 200 pequeños productores de la zona sur, el Seremi de Agricultura de la Región de Los Lagos, Rodrigo Mardones, dijo que “actualmente se están evaluando los mecanismos de transferencia tecnológica que se utilizan en el agro y los instrumentos de fomento para la agricultura y ganadería, pero eso no significa que esto se vaya a acabar. “Muy por el contrario, a la luz de los resultados, se espera que este trabajo de los GTT se pueda mantener y masificar, porque está demostrado que es eficaz, no sólo entre los productores empresariales, sino también en la agricultura familiar campesina”, puntualizó.
Desde 2003, el Ministerio de Agricultura, a través del INIA e INDAP, está trabajando con grupos de agricultores de la agricultura familiar campesina, usando la metodología GTT, que consiste en reuniones mensuales en cada uno de los predios de los productores socios para que todos puedan entregar y recibir recomendaciones de sus pares y de un especialista del INIA, que actúa como coordinador y asesor del grupo.
El subdirector nacional del INIA, Ernesto Labra, presente en una ceremonia en la que se certificaron los avances de cerca de 200 agricultores de 15 grupos GTT apoyados por INIA e INDAP, dijo que “esta metodología es y seguirá siendo una de las herramientas más importantes para transferir los resultados de investigación y los conocimientos científico-tecnológicos a los agricultores, por los resultados obtenidos y el éxito alcanzado”.
Labra, quien habló en representación del nuevo director nacional del INIA, Guillermo Donoso, dijo que “hoy estamos cumpliendo un gran hito, como es hacer un balance de lo que ha sido este programa de los Grupos de Transferencia Tecnológica (GTT) que INIA, en conjunto con INDAP, ha aplicado a la pequeña agricultura”.
Añadió que “las experiencias de estos años en el programa de GTT, más otras vividas a través de diferentes acciones de transferencia y difusión tecnológica, nos han llevado a hacer una pequeña y necesaria pausa, y analizar lo bueno y lo malo, haciendo un balance que permita la implementación de nuevas y mejores acciones que efectivamente logren, no sólo en un pequeño grupo de productores, los éxitos que ustedes han alcanzado, sino a un universo mucho mayor”.
Por su parte, el director regional de INDAP de la Región de Los Lagos, Claudio Ernst, destacó el entusiasmo con que cada grupo GTT desarrolló su trabajo durante estos años, el cual a su juicio se ve reflejado en los enormes resultados que la agricultura familiar campesina ha conseguido con esta asesoría técnica especializada. “Sin duda, este convenio entre INIA e INDAP ha tenido los resultados esperados y ha puesto a los agricultores en el mejor pie para desarrollar los cuatro rubros más importantes de la región como son carne, leche, papas y ovinos, con un nivel avanzado en materia tecnológica y de innovación a través del aprendizaje en terreno de los procesos productivos. No sólo del coordinador hacia los agricultores, sino que también de los agricultores entre ellos, lo que les permite, además, crecer en materia asociativa lo que es fundamental pensando en los mercados actuales y futuros para sus productos”, recalcó Ernst.
EJEMPLOS DE SUPERACIÓN
Julio Kalazich, director regional de INIA Remehue, dio a conocer algunos ejemplos de superación logrados con el apoyo de profesionales del INIA y el respaldo en materia de fomento productivo de INDAP.
Entre los casos destacados, el director del INIA resaltó los logros obtenidos por el productor lechero de Los Muermos, Alejandro Bohle, del GTT Coyam, quien empezó produciendo sólo 26 mil litros de leche hace 6 años y este año espera llegar a 125 mil litros de leche.
También destacó el trabajo del GTT lechero de Fresia, en el que Raúl Schultz, obtuvo en el 2004, con 36 hectáreas dedicadas a la lechería, una producción cercana a 100 mil litros y hoy produce más de 300 mil litros de leche al año, lo que significa que pasó de 4.500 litros a más de 10 mil litros de leche por hectárea, un índice que no tiene nada que envidiarle a un productor grande o a un productor Nueva Zelanda, uno de los líderes mundiales en producción y exportación de lácteos.
“Ejemplos como estos muestran lo que se está logrando con esta metodología”, afirmó el director regional de INIA.
Y los productores del GTT lechero de Línea Errázuriz que lograron aumentos de un 30 por ciento en promedio en su producción de leche por hectárea, partiendo de un piso alto de más de 5.000 litros por hectárea y llegando a casi 7.000 litros por hectárea, con casos individuales que superaron el 70 por ciento de aumento.
En otros rubros Kalazich dijo que “el GTT Ovino de Ancud en sólo 3 años logró aumentar la carga animal -como promedio de grupo- en más de un 50 por ciento y reducir la mortalidad de corderos de más de 40 por ciento, a casi 15 por ciento, con tecnologías muy simples”.
Asimismo, indicó que el GTT de papa de Panguipulli, pasó de 11 a 35 toneladas por hectárea promedio y en los últimos 5 años, en conjunto, logró apalancar recursos por más de 40 millones de pesos en instrumentos de INDAP como el Programa de Desarrollo de Inversiones (PDI), que les permitió construir bodegas y adquirir maquinaria. “Hoy 17 de los 19 productores tiene una bodega de papa moderna y adecuada para su producción”, recalcó.
El GTT de Papa de Puqueldón, por su parte, y en una sola temporada paso de 12 a 40 toneladas por hectárea en la temporada 2009-2010 y ninguno de sus integrantes se vio afectado por el tizón tardío de la papa, una de las más graves enfermedades de este cultivo, porque aprendieron a controlarlo, en circunstancias que en Chiloé se estiman pérdidas debidas a este hongo de un 77 por ciento.
“Otro ejemplo es el GTT papero de Los Muermos, el más antiguo grupo de los GTT que hoy se licencian, que el 2003 y 2004 tenía sólo una hectárea como semillero y el 2009 terminó con cerca de 70 hectáreas de semilleros. Además, ninguno plantaba sus papas mecanizadamente y hoy el 100 por ciento lo hace usando maquinaria y también aprendieron a controlar el tizón tardío de la papa”.
Durante la jornada, los profesionales de INIA y coordinadores de grupos GTT, Patricia Catalán y Francisco Lanuza, expusieron los resultados de los 15 grupos GTT que concluyeron su trabajo en esta etapa.
Además, varios agricultores agradecieron el apoyo del Ministerio de Agricultura y destacaron el trabajo de INIA e INDAP. "Esta ha sido la mejor asesoría que hemos recibido y es de esperar que continúe, porque queremos seguir avanzando", afirmó Durval Yáñez, productor de papa de Río Negro.
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