28 de Enero de 2010
INIA Rayentué ejecuta proyecto para combatir la sequía en el secano costero
Cosecha de aguas lluvias permitirá a productores ser autosuficientes en la provisión de agua para riego
 Sistema acumulador de aguas lluvias, obtenidas de la cosecha a través del techo de un "galpón" de un pequeño productor de La Aguada, comuna de Navidad. |
Más de 300 familias, de la agricultura familiar campesina, serán beneficiadas a través del proyecto “Cosecha y manejo de aguas lluvias en la producción agrícola, tendiente a disminuir los procesos de desertificación y sequía en el secano de la Región de O’Higgins”.
Con el fin de incorporar estrategias de manejo de suelo y agua, como medidas de mitigación a los efectos que produce la escasez del recurso hídrico en la agricultura del secano de la Región de O’Higgins, el Centro de Investigación INIA Rayentué, está desarrollando un proyecto, cuyo objetivo es validar y evaluar técnicas que permitan la cosecha y aprovechamiento de las aguas lluvias en la producción de hortalizas en huertas familiares y pequeños invernaderos.
Las estrategias de manejo de suelo y agua incluyen el uso de zanjas y surcos de infiltración; además de la utilización de los techos de las casas y otras construcciones, para captar, conducir y acumular el agua en estanques y pequeños tranques.
El proyecto, que cuenta con el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) por su sigla en ingles -Global Environment Facility- y la Unión Europea, a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), está dirigido a pequeños productores y beneficiará a cerca de 300 familias de los sectores de La Aguada y de la Comunidad de Quelentaro, en las comunas de Navidad y Litueche, respectivamente.
De acuerdo con lo explicado por el Dr. Ing. Agrónomo Jorge Carrasco Jiménez, coordinador del mencionado proyecto y la Ingeniero Agrónomo, especialista en riego, Sofía Felmer Echeverría, esta iniciativa de validación de técnicas, y transferencia tecnológica, permite a los pequeños productores ser autosuficientes en la provisión de agua para bebida y riego; situación, que los hace menos dependiente, en época de sequía, del abastecimiento de camiones aljibes desde las municipalidades locales, ya que con la adopción de las técnicas de “cosecha” de agua y de manejo conservacionista de suelos, el agua es almacenada a nivel predial en pequeños tranques y contenedores de 5 mil litros, para ser usada posteriormente en la producción de hortalizas en huertas familiares y pequeños invernaderos.
Cada vez más los agricultores del secano costero de la región de O’Higgins, carecen de agua para la producción de alimentos que sustenten la seguridad alimentaria de sus familias. Tradicionalmente el abastecimiento de agua en esta zona de la región ha sido por la captación desde fuentes naturales a través de diversos sistemas como norias, o uso de pozos profundos, sin embargo, en Chile a diferencia de lo que ocurre en otros países como México, Perú, Bolivia e incluso en el nordeste brasilero, son pocas las comunidades que aprovechan las aguas de lluvias para satisfacer sus necesidades
La cosecha de aguas lluvias, es una antigua técnica que permite capturar o desviar el agua caída de la precipitación, de en un área determinada, para ser utilizada en el riego de cultivos, como huertas familiares, o en la vida diaria de los hogares de los productores, siendo una alternativa interesante en zonas que pudiesen verse afectada por problemas de sequía en los próximos años, como consecuencia del cambio climático.
Para los especialistas Jorge Carrasco y Sofía Felmer, las ventajas de cosechar aguas lluvias van más allá de contar con el vital elemento, ya que cada litro que se cosecha, reducirá la cantidad de agua usada desde el camión municipal o de la noria del productor. Por otra parte, el agua de lluvia es gratis, no contiene sales, y si se cosecha permite reducir la erosión, al disminuir el flujo de agua sobre el suelo (escorrentía superficial).
Formas de Cosecha de Aguas Lluvias
De los resultados arrojados por el proyecto, se puede desprender que para las condiciones de los productores de la zona del secano, existen tres formas de cosechar aguas lluvias:
•En el terreno, es decir, a través de distintas técnicas que permitan facilitar la infiltración del agua de escorrentía en la tierra y acumularla en el perfil de suelo.
•Conducir por un terreno el agua caída de cada lluvia, utilizando disipadores de energía del agua en escurrimiento, y acumularla en pequeños tranques acumuladores construidos en el predio
•Obtenerla desde los techos de las casas y galpones de los productores, y conducirla por sistemas de canaletas y tuberías hasta un estanque acumulador.
En este último sistema, por ejemplo, por cada 100 ml. de agua de lluvia caída, en un techo de 24 m2 se pueden colectar 1 mil 920 litros. En el caso de un techo de 32 m2, la colección es de 2 mil 560 litros. El cálculo, según explicaron los profesionales, se realiza teniendo presente que un milímetro de agua caída en un metro cuadrado de una superficie horizontal, corresponde a un litro de agua; considerando la pérdida de agua a causa de la salpicadura de la lluvia sobre los techos, y por la pérdida en las canaletas que la recogen, cuando el agua sobrepasa su capacidad de conducción. Cabe señalar que los volúmenes indicados se obtienen luego de aplicar el factor de corrección.
El primer año de evaluación (2009), permitió establecer que bajo las condiciones del secano de la región de O´Higgins, se pudo acumular sobre 10 mil litros de agua. Este volumen, según explicó Sofía Felmer, permitiría regar una cantidad aproximada de 100 lechugas, en época de máxima demanda, o abastecer por 25 días a una vivienda con 5 habitantes, considerando un consumo diario de 80 litros de agua por persona.
Los sistemas de Agua Potable Rural (APR), explicó la profesional, estiman un consumo promedio de entre 60 y 100 litros/habitante/día. Y en la Provincia de Cardenal Caro, de acuerdo al último censo, el promedio es de 5 personas por vivienda rural, por lo tanto, el agua potencialmente acumulada de la lluvia (10 mil litros), alcanzaría para el uso de una vivienda durante 1 mes. (80 litros * 5 personas =400 litros => 10.000/400 =25 días).
Pero el proyecto no sólo contempla la evaluación, transferencia tecnológica y difusión de técnicas de cosecha y acumulación de aguas lluvias, sino que además está considerado, con el fin de aprovechar de mejor forma el recurso en la agricultura familiar, la implementación y uso de sistemas de riego tecnificado (por goteo). Para esto, la tecnología propuesta por profesionales del INIA, se puede adaptar fácilmente a las diversas realidades de los agricultores.
Falta mucho por hacer
Los especialistas coinciden en que la falta de agua es un problema que se está agudizando, y que de ello hay que tomar conciencia. Los periodos de sequía se producen en ciclos cada vez más cortos, y en lo que respecta al secano la cosecha de aguas lluvias es una buena alternativa para la agricultura familiar; pero debemos seguir difundiendo y evaluando las distintas estrategias que nos permitan mitigar los efectos de la encases de agua, comenta Jorge Carrasco.
Pera Sofía Felmer, mejorar la eficiencia en el riego es muy importante, ya que se está observando un progresivo descenso en el promedio de las precipitaciones, por lo tanto, la adopción de nuevas tecnologías de riego y la incorporación de estrategias de manejo de suelo y agua son fundamentales. En esto hemos avanzado, pero aún falta mucho por hacer, señala la especialista.
|