Cultivo de paltos en cerros y costos energéticos plantean nuevos desafíos para la ciencia
La provincia de Quillota en la actualidad genera el 25% del volumen total de las exportaciones de paltas del país. Tal crecimiento ha traído consigo la detección de problemas en el rubro. La agrónoma y doctora en fisiología vegetal Pilar Gil, plantea que los desafíos de la investigación tienden a disminuir los costos de producción, cuantificar y mitigar la huella del carbono y la del agua, mejorar la calidad de la fruta y condición de los árboles sometidos a períodos de sequía y a incorporar nuevos manejo amigables con el medioambiente.
De la imagen romántica de nuestros campos de frondosas alamedas, verdes chacras y coloreadas parcelas produciendo flores, matizadas con plantaciones que con frecuencia se mezclaban los paltos con chirimoyos, lúcumos y cítricos va quedando muy poco. Basta pasar por las modernas carreteras de la provincia de Quillota para darse cuenta que el paisaje rural es distinto, particularmente por lo que se observa hacia los cerros donde proliferan las plantaciones de paltos. Los productores dicen que mientras más cerca de la cima, más protegidos de las heladas se encuentran los árboles que intencionalmente son cada vez más pequeños. El explosivo crecimiento en la superficie plantada con paltos ha ido aparejado con la incorporación de modernas tecnologías agronómicas, como el uso de riego tecnificado y otras, las cuales han permitido plantar cada tres metros una planta de otra y no cada 12 como era ![]() Ha sido el boom de la palta y la provincia de Quillota respondió a este fenómeno y en la actualidad genera el 25% del volumen total de las exportaciones de paltas del país. En pocos años Chile se transformó en el primer exportador mundial con casi Tal crecimiento ha traído consigo la detección de problemas en el rubro lo que ha demandado investigación y desarrollo en centros científicos y universidades regionales como también en otros lugares del país. Es así como hace poco más de 10 años el Centro Regional de Investigación del INIA La Cruz priorizó este cultivo como una de las líneas fuertes de investigación en diferentes temas para mejorar su competitividad.
“Cada proyecto adjudicado ha procurado generar soluciones eficientes a los problemas tecnológicos que se han detectado en el proceso productivo del palto”, afirma La especialista plantea que los desafíos de la investigación asociada al rubro palto hoy tienden a disminuir los costos de producción, así como también cuantificar y mitigar la huella del carbono y la del agua, mejorar la calidad de la fruta y condición de los árboles sometidos a períodos de sequía y a incorporar nuevos manejo amigables con el medioambiente. “La idea, asegura El agua es uno de los factores importantes de producción, y tiene que ver con su disponibilidad, el clima, suelo, humedad relativa y latitud, entre otros. "Factores ambientales tales como altas temperaturas, radiación, precipitaciones, salinidad, carbonatos, etcétera son problemas que van a primar en el futuro porque la zona productiva del palto está creciendo a zonas más marginales y los manejos se están haciendo cada vez más intensivos. Por lo tanto, la necesidad de solucionar problemas derivados de estos aspectos va a determinar finalmente la innovación que se requiera en metodologías, tecnologías e insumos”. En el caso del palto, explica la profesional, se ha determinado, en el marco de un proyecto financiado por La especialista fue enfática en plantear que el tema energético es un problema para los productores de palto. “Dependiendo de la cota y del lugar donde se encuentran las plantaciones, es decir, si estamos más cerca de la cordillera, más cerca del mar o si estamos a nivel del mar o a mayor altura, el costo de la energía eléctrica puede variar entre 100 mil pesos anuales por hectárea y un millón 800 mil pesos por hectárea o más”. Agrega que el costo directo por hectárea anual en palto es alrededor de 5 mil dólares y ese costo puede ser variable dependiendo del costo de la energía eléctrica“. Con esos 5 mil dólares, manifestó, “estamos hablando de un costo de energía eléctrica equivalente a un 25%. Pero si estamos en una situación de huerto cercano a la cordillera en cotas muy altas que tienen un alto requerimiento hídrico esta cifra podría aumentar a 7 u 8 mil dólares por hectárea y el costo energético ya no ser un 25 sino un 60%”. A la pregunta que surge ¿entonces cómo puede ahorrar energía un productor?, la investigadora señala, primero, usando eficientemente el agua. “Uno debiera regar en la medida que la planta requiere agua. Por ejemplo, si la planta tiene una alta evapotranspiración a las tres de la tarde, no está mal regar a esa hora”. Considerando este escenario, la especialista del INIA Mayor información con Pilar Gil Montenegro, fono 33-470390 o al e-mail pgil@inia.cl o con Eliana San Martín, fono 33-470390, e-mail esanmartin@inia.cl |
Chorrillos Nº 86, Comuna La Cruz, Provincia Quillota.