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Provincias de Petorca y Quillota Programa de riego abrió la llave al conocimiento
Programas, controlar, monitorear, mantener son los verbos que mejor saben conjugar los operarios, administradores y propietarios de los 48 huertos piloto que formaron parte del "Programa de difusión y transferencia tecnológica para la agricultura de riego de paltos y cítricos de las provincias de Quillota y Petorca". Sobre la base de un diagnóstico poco auspicioso, que dejó al desnudo las serias deficiencias por parte de los operarios en el manejo del riego, el programa comienza a dar los primeros pasos con una batería de capacitaciones destinadas a aumentar la eficiencia de uso del recurso agua. Han transcurrido 18 meses desde que se inició el proyecto y el balance es más que positivo
El programa de difusión y transferencia tecnológica para la agricultura de riego de paltos y cítricos de las provincias de Quillota y Petorca ha sido uno de los más importantes que se ha realizado para los valles de Quillota y Petorca. Fueron 18 meses de intensa capacitación y una excelente oportunidad para revertir serias falencias a la hora de manejar el riego en huertos de paltos y cítricos. Operadores aprendieron manejos avanzados y modernos en el uso del agua de riego y de los equipos de riego localizado. El conocimiento entregado abarcó una inmensa gama de materias cubriendo toda la información que un administrador y un operador de equipos de riego tiene y debe conocer respecto al manejo del recurso hídrico, es decir, desde estimar y calcular los tiempos de riego hasta las técnicas de monitoreo y ajustes de los programas, pasando por la mantención y calibración de los equipos de riego. El proyecto se basó en una modalidad de transferencia innovadora, con intensas jornadas de charlas, reuniones, días de campo, talleres, publicaciones, página web y un diagnóstico inicial que detectó la existencia de un desconocimiento generalizado de las tecnologías modernas del riego. A partir de ese escenario el programa se abocó a generar e instalar capacidades técnicas de manejo del riego en las empresas agrícolas, siendo los agentes encargados del manejo de este recurso (administradores y operadores) el foco de la capacitación ya que son ellos quienes toman las decisiones del manejo tales como programar, monitorear y mantener. No hubo nadie que se quedara sin escuchar de boca de los profesionales responsables los temas abordados durante este programa. Por parte del INIA el equipo técnico fue liderado por Gabriel Sellés, doctor en fisiología del agua y lo integraron Este programa es financiado por Innova Chile de Corfo y ejecutado por la Corporación de Desarrollo Social del Sector Rural, Codesser, y el Instituto de Investigaciones Agropecuarias INIA La Cruz, dependiente del Ministerio de Agricultura. Los predios pilotos donde se ejecutó este programa se encuentran ubicados en las provincias de Petorca y Quillota. Aquí se hizo un muestreo de suelos de cada uno, sumando 60 muestreos los que midieron aspectos como capacidad de campo, punto de marchitez y densidad aparente. También se hizo una caracterización agroecológica y productiva considerando la diversidad geográfica. Hubo visitas quincenales para constatar el manejo que se realizaba en cada unidad. Estas visitas permitieron en cierta medida formarse una idea o mapa de cómo se está regando en la Región de Valparaíso.Gabriel Sellés cree que se puede y debe regar mejor de lo que se está haciendo actualmente. “La ingeniería y los aspectos hidráulicos para el diseño de los equipos está muy desarrollada en el país, hay que formar capital humano en la operación y mantención de los mismos para que rindan el provecho esperado en cuanto a economía de agua y aumento de productividad”. Recordemos que el diagnóstico que se realizó al inicio del programa detectó un desconocimiento generalizado de las tecnologías modernas, la existencia de equipos de riego subutilizados por falta de competencias de los operadores. También se observó una sobreutilización del recurso hídrico, lo que implica consecuencias negativas sobre costos y sanidad de los huertos. Se observó además que una alta proporción de explotaciones no tienen los equipamientos de riego requeridos como sensores, bandejas. A ello se suma que no se programan los pulsos y tiempos de riego con cálculos profesionales. En ese contexto, el programa se convirtió en una excelente oportunidad para revertir estas falencias detectadas en los métodos y lograr un mejoramiento en los sistemas de riego en las plantaciones frutales. “Hemos visto un avance y un perfeccionamiento en conceptos tan simples como programación del riego y efectos significativos en el proceso productivo al registrar las magnitudes de las aguas que se está ocupando”. Asimismo, afirmó Gabriel Sellés, el manejo de los equipos es un conocimiento clave si se quiere ser eficiente. “Cómo regar, cuánto regar, cuándo regar forman parte del conocimiento para mejorar la eficiencia de aplicación del agua a nivel intrapredial”. Barrera valoró esta modalidad de transferencia ya que, como dijo, “en la medida que incorporamos tecnología al riego requerimos personas más capacitadas. La idea es operar sistemas que nos permitan controlar la cantidad de agua que requiere el cultivo”. Han transcurrido 18 meses y la cantidad de información entregada ha sido notable. Hoy es responsabilidad de operarios, administradores y propietarios aplicar lo establecido en cada una de las capacitaciones, usar adecuadamente las planillas para realizar los registros de programación, monitoreo y mantención de riego. La continuación y permanencia de lo aprendido es clave para la adopción de un paquete tecnológico tan gravitante en la productividad como es el riego. Para mayor información contactar a: Eliana G. San Encargada de Comunicaciones Instituto de Investigaciones Agropecuarias – INIA La Cruz Región de Valparaíso (33) 470390 |
Chorrillos Nº 86, Comuna La Cruz, Provincia Quillota.