24 de Enero de 2010
Iniciativa comienza con especies de zonas áridas y semiáridas
INFOR e INIA emprenden Programa de Conservación de Recursos Genéticos Forestales
 El investigador de INFOR, Braulio Gutiérrez, entrega al encargado del Banco de Semillas INIA, Pedro León, las primeras muestras del convenio. |
La iniciativa fue presentada en un acto oficial el pasado viernes, con la presencia de los directores nacionales de ambas instituciones. La ocasión fue aprovechada también para inaugurar las nuevas instalaciones de INFOR en La Serena.
Los bosques nativos chilenos han experimentado un histórico proceso de degradación que ha incidido negativamente en su estado de conservación. Como consecuencia de esto, una parte importante de los recursos genéticos forestales chilenos se encuentran fragmentados y reducidos en su diversidad y extensión. El cambio climático global, la explotación intensiva y la erosión de los suelos han acelerado el proceso de degradación y desertificación, afectando particularmente a los recursos genéticos forestales de las zonas áridas y semiáridas del país.
En tal escenario, el Instituto Forestal (INFOR) y el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) han emprendido el proyecto Programa de Promoción y Uso Sustentable de los Recursos Genéticos Forestales. Fase I: Zonas Áridas y Semiáridas, que busca contribuir a la protección, promoción y uso sustentable de los recursos genéticos forestales de dichas zonas, mediante la articulación de una red de conservación donde se integren instituciones públicas y privadas relacionadas con este tema, y que ponga a disposición de la comunidad científica e industrial, material genético e información relevante para el emprendimiento de innovaciones basadas en la utilización de recursos genéticos forestales.
La presentación oficial de esta iniciativa se efectuó en La Serena encabezada por Marta Ábalos, directora ejecutiva de INFOR, y Leopoldo Sánchez, director nacional de INIA.
La directora ejecutiva del Instituto Forestal, Marta Ábalos declaró que “conservar por conservar no tendría sentido, por lo cual el objetivo es conocer las potencialidades de estas especies de las zonas áridas y semiáridas, investigar sus potenciales productivos y al resguardar este material aseguramos que este potencial pueda ser desarrollado a mediano plazo y por generaciones futuras”.
El director nacional de INIA, Leopoldo Sánchez destacó que “es fundamental que el ser humano mantenga reservorios genéticos de todas las especies para mejoramiento genético e, incluso, en caso de una conmoción mundial por el cambio climático o una guerra, deben existir en bancos material genético para repoblar ecosistemas perdidos con todo el beneficio de cada especie. Algunas serán para industria, pero fundamentalmente las que están destinadas a la alimentación”.
En la ocasión, además, se realizó la inauguración de las nuevas dependencias de la Sede Diaguitas de INFOR.
 Cuidando la riqueza de los bosques chilenos Esta investigación es financiada por el programa INNOVA Chile de la Corporación de Fomento (CORFO) y se ejecutará entre los años 2010 y 2012. A ella se han integrado como instituciones interesadas la Corporación Nacional Forestal (CONAF), la Comisión Nacional del Medioambiente (CONAMA), el Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (INDAP) y las Secretarías Regionales Ministeriales de Agricultura, todas ellas correspondientes a las regiones de Coquimbo, Atacama y Libertador Bernardo O’Higgins.
El objetivo central del proyecto es promover el uso sustentable de los recursos genéticos forestales de Chile, con el propósito de resguardar este patrimonio para las futuras generaciones y facilitar su utilización para investigación y usos productivos.
Al respecto, Teresa Agüero, encargada ambiental de Recursos Genéticos y Bioseguridad de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), destacó que “la mayor parte de nuestra agricultura, en sentido amplio, agrícola, pecuaria y forestal, está basada en recursos genéticos exóticos, introducidos, y nosotros tenemos mucho potencial (nativo). Sabemos esto porque hay estudios de larga data, pero no tenemos los recursos para estudiar nuestra biodiversidad y lo hacen otros países, por lo cual este proyecto se enmarca perfectamente en los lineamientos del Ministerio de Agricultura”.
Para ello se deberá identificar y priorizar recursos genéticos forestales de zonas áridas y semiáridas, los que serán conservados en forma de semillas con capacidad de germinación futura en el Banco Base de Semillas, ubicado en Vicuña y dependiente del Centro Regional Intihuasi de INIA.
Asimismo, se recolectará y documentará germoplasma (semillas, esquejes, tubérculos, etc.) de recursos genéticos forestales de interés productivo; se conformará una red público-privada para actuar como referente nacional y consultivo en materias que competan al ámbito de la conservación y uso sustentable de los recursos genéticos forestales del país; se estudiará la domesticación y manejo de las principales especies forestales con alta prioridad de manejo productivo.
El director regional de INIA, Carlos Quiroz, puntualizó que “hay especies forestales en que aún no se conocen los mejores mecanismos para la conservación de su material genético, y algunas que presentan problemas para la preservación de semillas. El INIA estará dedicado a esto, partiendo con las especies de zonas áridas y semiáridas. INFOR se encargará de la caracterización de estas especies y la búsqueda de alternativas de uso para esos recursos”, ya sea en la industria, alimentación, farmacología u otras áreas.
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