Gestión Hídrica

La información disponible en Chile indica que las precipitaciones han disminuido en los últimos 100 años, reduciendo la acumulación de hielos y, por ende, el caudal de los ríos. Esta situación afecta directamente la disponibilidad de agua para riego, influyendo en el rendimiento de los cultivos. Lo anterior, sumado al aumento de las temperaturas, convierte al recurso hídrico en un bien cada vez más escaso.

Por ello, es fundamental generar investigación orientada a conocer la demanda real de cada cultivo, en cada región y zona productiva, a fin de crear o validar métodos de riego más eficientes.

El trabajo de INIA en este eje estratégico se centra en actualizar y generar nueva información relacionada con la eficiencia en el uso y aplicación del agua en la agricultura, considerando al menos las siguientes líneas:

  • Demanda hídrica de cada especie cultivada y sus períodos críticos en las distintas regiones de cultivo.
  • Estrategias y tecnologías de manejo del riego, que permitan aumentar la productividad por cada metro cúbico de agua utilizado.
  • Reutilización de recursos hídricos provenientes de otros usos productivos.
  • Calidad de agua asociada a contaminación difusa de recursos hídricos, entre otros.
  • Nuevos sistemas de riego tecnificado, que incluyen agricultura de precisión.
  • Transferencia de tecnología, extensión y capacitación en uso eficiente del agua en agricultura.

Como avance en estas materias, en octubre de 2017, INIA inaugura un Centro de Transferencia Tecnológica en Riego y Agricultura Sustentable para las regiones de Atacama y Coquimbo, instalación ubicada en la Parcela Experimental de Pan de Azúcar, dependiente de INIA Intihuasi. Además, en el Biobío, La Araucanía, Los Lagos y Aysén fortalece el trabajo en riego, investigando su uso en cultivos tradicionales (papa, trigo y hortalizas), en praderas para ganadería y en las nuevas especies frutales establecidas en dichas regiones. Cabe destacar que todas estas actividades involucran investigación, transferencia de tecnologías y capacitación, tanto a extensionistas como a productores, apoyando así la gran inversión en riego realizada por el Ministerio de Agricultura, a través de CNR e INDAP.