Programa Territorial de INIA Rayentué realizó Día de Campo de riego por pulsos en cebollas

Esta tecnología permite disminuir el uso de mano de obra, ya que por ser un sistema sencillo y automático, se estima que una persona puede regar hasta 120 hectáreas. Además de hacer más eficiente el uso del recurso hídrico.

Con el fin de mostrar la instalación y el funcionamiento del sistema de riego por pulsos, en cultivo de cebollas, el martes 1 de febrero 2017, se realizó en el predio del agricultor Fernando Jiménez, en la comuna de Quinta de Tilcoco, un Día de Campo en el que participaron agricultores, ejecutivos y extensionistas de INDAP, estos últimos forman parte de los Grupos de Transferencia Tecnológica (GTT) de las áreas de San Vicente y Rengo, que INIA Rayentué coordina a través del Programa Territorial.Asistentes Día de Campo

Refiriéndose a la temática del Día de Campo, la ingeniero agrónomo, Bárbara Vega, encargada del Programa Territorial de INIA Rayentué, señaló, “para nosotros es muy importante implementar Unidades Demostrativas en predios de agricultores. Esto nos permite mostrar a los agricultores y extensionistas, nuevas tecnologías, y en este caso es la incorporación del sistema de Riego por Pulsos en el cultivo de cebolla, con el objetivo de disminuir mano de obra y hacer un uso más eficiente del recurso hídrico”. Bárbara Vega indicó además, que uno de los problemas identificados por el programa territorial en la Región de O’Higgins, es la escasez de mano de obra, situación que eleva los costos de producción.

En la actividad, la ingeniero agrónomo, Sofía Felmer, fue la encargada de explicar a los asistentes los alcances del sistema de riego por pulsos, la profesional explicó las características de esta tecnología que fue validada por el INIA, a través del proyecto “Riego por pulsos en Maíz” durante las temporadas 2012- 2016. Felmer señaló que entre las ventajas de este sistema de riego destaca el bajo costo de inversión inicial, dado que el equipo Sofía Felmer Investigadora INIA Rayentuépor su sencillez, no requiere fuertes inversiones. Mínimo uso de mano de obra ya que por ser un sistema sencillo y automático, se estima que una persona puede regar 120 hectáreas. Además de un considerable ahorro de agua, dado que los pulsos de mojamiento evitan la percolación profunda y el desagüe al final del surco. De acuerdo a la evaluación realizada en el cultivo de maíz, Sofía Felmer indicó que con este sistema se pueden lograr eficiencias cercanas al 80% en la aplicación del agua.

Asimismo, los profesionales Roberto Morales y Marcelo Vidal, mostraron in-situ la instalación del controlador de tipo “star”, que funciona mediante energía solar, además de la demostración práctica, de la instalación de las compuertas que van a la manga que distribuye el agua en la cabecera de los surcos.